Teleficciones 1 Los programas (1951-1970)

Teleficciones 4 - Su gente

Teleficciones 2 Los programas (1971-1990)

Teleficciones 5 - Su gente

Teleficciones 3 Los programas (1991-2012)

sábado, 13 de enero de 2018

COMIENZOS DE LA TELEVISIÓN
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DuMONT. ÚLTIMA ENTREGA
(POR AHORA)


Tercera y última entrega de las peripecias de DuMont Television Network.
Por ahora.
Hay que ser muy cautos con empresas como la creada por el ingeniero Allen B. DuMont para este tipo de cursos.
Ahondando en la investigación van surgiendo cosas maravillosas, dignas de ser compartidas.
Así que, afirmo, categórico: ésta es la última entrega sobre DuMont (por ahora).

La historia televisiva de DuMont está plagada de enormes contradicciones.
Genialidades y burradas.
Lo sublime y lo espantoso.
Así como sus televisores estaban considerados como "los Cadillac" en la materia, la mayoría de las señales televisivas con las que se relacionó utilizaban UHF, que se veía muy mal comparando con los que eligieron VHF.
No fue por propia decisión. Los adelantados en materia tecnológico eligieron (o fueron elegidos) por las tres grandes cadenas.

Sus primeras emisiones pueden llevar el prefijo "pre". No la prehistoria de la televisión, pero una historia previa a la historia grande.
En 1942 operaron con la estación experimental W2XWV en New York City. En 1944 obtuvieron la licenciada comercial, el canal 5 WABD.
Al año siguiente Washington, primero llamada W3XWT y luego, cuando llegó la autorización plena, WTTG.
Todavía no se había inventado la cinta de video, la filmación como las películas era muy cara, así que lo habitual era la transmisión en vivo y a partir de 1947 su reproducción en los curiosos cinescopios.
No es de extrañar que un elemento distintivo de los primeros años de las cadenas televisivas sean sus estudios.
Primero en New York, en 515 Madison Avenue, luego en los grandes almacenes John Wanamaker, por último en el carísimo DuMont Tele-Center, en 205 East 67th Street.

Siguiendo con las catástrofes, el ingeniero DuMont supongo que jamás habrá pensado que cuando vendió parte de su empresa a los estudios cinematográficos Paramount su "socio" (es un decir) iba a obstaculizar el desarrollo de la televisión porque competía contra el negocio cinematográfico.
Pero retomando la senda positiva, en este caso contradictoria, la primera transmisión histórico de DuMont ocurrió el 9.8.45, conectando por coaxil New York y Washington. ¿El acontecimiento?
El lanzamiento de la bomba atómica en Nagasaki.


domingo, 7 de enero de 2018

COMIENZOS DE LA TELEVISIÓN
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ZIV II


ZIV II el título elegido para esta segunda parte del informe sobre ZIV Television Programs o ZIV Television Productions, de acuerdo al contexto conque se nominaba a la empresa creada por Frederick W. Zick, el padre de las sindicaciones radiales y televisivas en EUA.
El más prolífico productor de series sindicadas hasta 1955.
La empresa que pasó por alto a las redes y a los auspiciantes comerciales tradicionales, llevando sus concepciones políticas conservadoras (en la época de la posguerra mundial) combinada con un federalismo de hecho y un impulso a los "capitanes de la industria" estadounidenses.
Un hombre, viendo en perspectiva, con muchos puntos en común con el argentino Alejandro Romay, en eso de luchar (y muchas veces derrotar) a los "generales de la industria".

Cinco títulos dan una idea de la importancia de Ziv Productions como generadora de contenidos.
The Cisco Kid, The Adventures of Boston Blackie, Highway Patrol, Sea Hunt.
Y en una etapa inmediata posterior a la sindicación Bat Masterson.
Para nada curiosamente las cuatro se vieron en la televisión argentina. Cuatro de ellos mucho antes que las series producidas por CBS, NBC y ABC.
Cisco Kid, Boston Blackie, Patrulla de caminos, Caza submarina.

Los tiempos iniciales de la televisión durante la posguerra dejaban baches importantes.
Las tres principales cadenas televisivas no podían abastecer a tiempo completo de programas a los canales independientes de los estados de la potencia del norte de América.
Este proceso tuvo su auge hasta alrededor de 1955.
A partir del año siguiente, y con la incorporación del video tape el proceso se incrementó, las cadenas comenzaron a proveer su programación, incluyendo horarios relativamente marginales.
Más de 25 series, la mayoría todavía recordadas, produjo Ziv durante esos años.
La fórmula era sencilla pero muy eficaz.
Treinta minutos de duración (incluyendo el espacio para los avisos publicitarios), en blanco y negro, transitando los géneros más populares y con mayor repercusión entre el público medio. Dos o tres (a lo sumo) días de filmación por episodio.
Con actores importantes, no de primerísima línea, pero que sí se hicieron familiares en las pantallas chicas. 
Con sólidos personajes, guiones bien estructurados.
Y como le gustaba a Ziv, en la mayoría de sus series el eje era "la persecución".
En el Lejano Oeste (con las aventuras de Cisco y Pancho), en las carreteras (con Broderick Crawford y su 20.50 llamando a Jefatura), debajo del agua (Lloyd Bridges en un inusual ámbito para perseguir gente).
Ziv (como lo hará posteriormente Romay en muchos de sus proyectos) escribía a máquina, con dos dedos, los bocetos del primer episodio de cada una de sus series. "Todo comienza con un buen guión" era su lema.
La clave era la economía de recursos, 20 a 40 mil dólares por episodio.

¿Cómo juzgar a una productora de contenidos?
Por sus series, obviamente.
Por orden de aparición, entre 1950 y 1955 todas emitidas sindicadas, sin ninguna participación de las cadenas televisivas.

1950 The Cisco Kid
1951 Boston Blackie
1953 El alegato anticomunista I Led Three Lives (proveniente de la radio) y la antología dramática Your Favorite Story, presentada por Adolphe Menjou
1954 Waterfront, Mr. District Attorney y la primera telecomedia de Ziv, Meet Corliss Archer
1955 Highway Patrol y The Eddie Cantor Comedy Theatre




Entre 1956 y 1960 la cosa se hace más compleja.
Algunos programas siguen emitiéndose sindicados.
Otros (con tendencia creciente) son producidos para cadenas de televisión.
Pero como Ziv no se casaba con nadie, al menos en materia económica, algunas series comenzaron por una cadena, continuaron por otra y culminaron sindicados.
En algunos casos con capítulos nuevos. En muchos con episodios repetidos.

Las tres primeras series que se vieron con continuidad en la Argentina, a partir de 1956, surgieron de la cantera Ziv: Cisco KidPatrulla de caminos y Boston Blackie. En 1959 se estrenó Caza submarina.
A partir de 1960 con la llegada de los canales 9, 13 y 11 a las pantallas porteñas y el cambio de producción en EUA (sumado a la llegada de material británico) en la Argentina se replicó el fenómeno mundial. Series provistas por las cadenas internacionales.
Para ser claros. En la Argentina empezaron a verse series en 1956. Seis estrenos ese año. Dos prácticamente olvidados. Dos históricos, producto de Ziv Productions: Cisco Kid Patrulla de caminos. Dos relativamente estándar made in Ziv: Boston Blackie y Mi historia favorita.

Héte aquí la programación mixta (en materia de bocas de salida) entre 1956 y 1960:

1956 Mr. Christian y Max Called X (sindicadas), The West Point Story (para CBS, la primera para una cadena)
1957 Men on Annapolis (sindicada), Harbormaster (para CBS) y Tombstone Territory (para ABC)
1958 Bold Venture, Target, Mackenzie's Riders y Sea Hunt (las cuatro sindicadas, la primera proveniente de la radio, la última el postrero gran éxito creativo de Ziv totalmente independiente) más The Rough Riders para ABC y Bat Masterson, el primer éxito para cadenas, para NBC
Precisamente 1958 es el año de quiebre, o de confluencia. Último gran éxito sindicado, Sea Hunt y primer gran éxito en cadena, Bat Masterson. Ambos, obviamente, llegaron a la Argentina.




En 1959 dos producciones para cadenas, la exitosa Men Into Space y This Man Dawson.

En 1960 la millonaria venta a United Artists.

Esa venta (al comienzo fusión, luego venta con todas las letras), la compra de archivos televisivos y un necesario paso atrás por sus peripecias radiales se incluirán en un informe conjunto con los tramos que quedaron pendiente de DuMont Television Network.

Dos informes y medio en ambos casos.
Lo mínimo que se merecen.



COMIENZOS DE LA TELEVISIÓN
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ZIV. El padre de todas las sindicaciones


La vida televisiva estadounidense en sus primeros pasos, por poner una fecha entre 1946 y 1955, estuvo dominada por tres o cuatro redes televisivas.
Desde 1956 y hasta la actualidad, con todas las modificaciones del caso, estuvo hegemonizada por tres cadenas televisivas (en 1956 se bajó de la lucha DuMont).
Pero quedó un resquicio.
Que fue aprovechado con inteligencia.
Con creatividad.
Con gran visión para los negocios.
La sindicación.
Programas de televisión grabados, generalmente series, vendidas a las distintas señales regionales para los horarios que quedaban vacantes y que no podían proveer las cadenas televisivas.
Y ese hueco lo cubrió Ziv Television Production. 
O ZIV, todo en mayúsculas, aprovechando que el apellido del dueño de la empresa tenía tres letras apenas.

Frederick W. Ziv nació en 1905 y se graduó en Derecho en la Universidad de Michigan.
Volvió a su Cincinatti natal y no ejerció su profesión.
Abrió una pequeña agencia de publicidad en 1931.
A veces nacer en una ciudad intermedia de Estados Unidos de América tenía sus beneficios.
Cincinatti tenía su no sé qué.
En realidad se sabía qué tenía.
Era un centro radial muy importante, con gran influencia en el Medio Oeste estadounidense.
Y tenía una emisora radial líder, WLW, que competía contra las cadenas radiales nacionales brindando programación a la zona.

Y un detalle no menor.
Cincinatti era la sede nacional de Procter and Gambler, el auspiciante más importante a nivel nacional de la radio en EUA.
Con su auspicio se desarrollaron géneros como el radioteatro, en una época en que las empresas (y sus marcas) ponían su título a diversos programas.
Este fenómeno se vio, con P&G, también en la Argentina, en radio y en televisión.

Comprobó otra cosa en sus primeras experiencias en el negocio publicitario.
Las principales agencias eran muy duchas en publicidad en diarios y revistas.
Pero sobre cómo publicitar en radio, no tenían muchas ideas.

El publicitario Ziv produjo varios ciclos en WLW y conoció al escritor John L. Sinn, con el tiempo su mano derecha en materia creativa, su socio comercial y su yerno.
En 1937 Ziv y Sinn lanzaron Frederick W. Ziv Company, especializados en la venta de programas sindicados a todas las emisoras de Estados Unidos de América que aceptaran su propuesta artística y comercial.
Un obvio antecedente de lo que sucederá una década después en televisión.

La radio de fines de los años 30 se emitía casi exclusivamente en vivo.
Ziv produjo programas grabados, en discos de acetato que vendía directamente a las emisoras locales.
La publicidad, ciudad por ciudad, era el tema a resolver por la productora y las emisoras respectivas.
Los anunciantes locales, sin suficiente espalda para promocionar en redes nacionales, tenían una novedosa y efectiva vía de hacer conocer sus productos.
Fijaron los precios de acuerdo a cada mercado.
Deportes, música, entrevistas, radioteatros, dramas, series de acción y aventuras.
Ningún género "vendible" le era ajeno a Frederick W. Ziv Company.

En 1948, fuera de las cadenas, Ziv era el principal proveedor de contenidos radiales a nivel nacional.
Ese mismo año creó Ziv Television Programs, su subsidiaria televisiva y el paso lógico para continuar su expansión estética y económica.
Precisamente 1948 fue el año de sus primeros dos programas, Yesterday's Newsreel y Sports Album, 15 minutos el primero, 5 el segundo, a partir de archivos fílmicos que había comprado.
No parece gran cosa, pero al año siguiente comenzaron las filmaciones de The Cisco Kid, un western de media hora de duración con todas las letras.
En un toque de inspiración genial, anticipándose a lo que vendrá, muchos años de que llegara la televisión en colores a EUA la joven productora filmó todos los episodios en color.
Obviamente que se recibía en blanco y negro.
Y más obviamente aún, cuando llegó la tele en colores esos episodios se reflotaron y volvieron a venderse en sindicación, generando increíbles ingresos varios años después de finalizada su producción.

Diantres.
Como sucedió con DuMont, un solo informe no alcanza para Ziv.
Habrá que esperar un poquito para completar su recorrido.



COMIENZOS DE LA TELEVISIÓN
6




DuMONT


El quinto informe de este curso (el primero específico sobre DuMont Television Network) así comenzaba...

La cosa es sencilla.
O complicada.
La tercera cadena televisiva estadounidense.
O la primera.
O la cuarta. 
O la cadena olvidada.
O la cadena efímera.
DuMont Television Network.

1946. Estados Unidos de América.
Tres señales televisivas daban sus primeros pasos como canales comerciales.
Incipientes pasos. Pioneros. Todavía lejos del equilibrio entre calidad de programación y viabilidad económica.
CBS, NBC y DuMont. Todavía habrá que esperar hasta 1948 para que se agregue ABC, el cuarto contendiente en la batalla por la televisión por aire en la ya consolidada potencia más importante del mundo tras la Segunda Guerra Mundial.
Todavía habrá que esperar a que las cuatro empresas expandan el rudimentario concepto de "red televisiva", que lleve la televisión desde la Costa Este, New York fundamentalmente, lugar de origen de las transmisiones hasta la Costa Oeste, California más precisamente, donde el cine en Hollywood dominaba claramente a sus colegas del este.
Solamente en el Reino Unido podía existir un competidor, más potencial que real por el momento.
La British Broadcasting Corporation, la BBC estatal, con formas de concebir la televisión opuestas a los estadounidenses.
En el caso inglés, estatal, financiándose con un canon pagado por todos los poseedores de televisores.
En la ex colonia, pagando un carísimo televisor, la financiación venía por el lado de los avisos publicitarios en las tandas de los programas.

DuMont comenzó con sus rudimientarios canales locales en New York y Washington, donde competía contra emisoras de CBS y NBC.
En 1949 agregó su tercera emisora propia, en Pittsburgh.
Una ciudad y una región mucho menos importante que las antedichas.
Pero en compensación, y durante toda la vida de DuMont, la única ciudad donde tenía el monopolio televisivo.
En 1954, ya con la empresa en crisis económica y de funcionamiento, 200 emisoras en todo el país recibían programas de DuMont.
Pero no hay que engañarse con tan contundente cifra.
Muchas de esas emisoras eran las más pequeñas de sus respectivas ciudades. Y cada una podía contratar la programación completa de DuMont. O cinco programas de su repertorio. O uno solo, llegado el caso.

CBS y NBC, y a partir de 1948 ABC tenían una ventaja sustancial sobre la emisora surgida de un laboratorio.
Todas tenían emisoras radiales, con las ventajas que se puedan imaginar.
Trasladar un programa de radio a la televisión, incorporar a los principales artistas (los cómicos radiales se adaptaron muy rápidamente y con gran éxito a la pantalla chica), instarlarla en regiones determinadas.
Contactos comerciales, políticos, económicos.
Relación con los anunciantes.

DuMont ocupó, por propia decisión o porque no le quedaba más remedio, los lugares vacíos. Los nichos.
Si las principales cadenas vendían muchos de sus ciclos a grandes empresas, que ponían sus marcas en los títulos, DuMont vendía publicidad a todo el mundo, sin exclusiones.
Si las principales cadenas exigían que sus publicidades se diseminaran en toda la programación, DuMont permitía que cada empresa promocionara sus productos en sus programas predilectos.
Eso le dio una inusitada libertad creativa.
Y a pesar de que, en términos comparativos, los ciclos eran de bajo presupuesto, muchas veces llegaban a públicos segmentados, pequeños.
Como los canales o radios temáticas o zonales.

Asi se vieron programas deportivos varios, muchos policiales, las aventuras del Capitán Video, las charlas del obispo católico Fulton Sheen.
El primer programa policial con un (una en este caso, Madame Liu) protagonista de origen asiático se vio en DuMont.




The Hazel Scott Show posiblemente hoy no diga nada, pero fue una pianista y cantante negra al frente de programa propio, algo impensado alrededor de 1950.
O que el ingeniero DuMont tuviera entre sus principales colaboradores a judíos, como el ingeniero en jefe Thomas T. Goldsmith, o el jefe de noticias Bergmann.
Si alguna empresa ponía dudas sobre promocionar sus productos, la postura del creador de la emisora era clara: "No quiero que publiciten en nuestra señal quienes estén en contra de la presencia de judíos".
Pronto llegarán las aventuras domésticas de los étnicos judíos Goldbergs.

El pecado televisivo original de DuMont provenía de su propio origen. 
El interés por la técnica en desmedro de la programación, la estética y el negocio televisivo.
DuMont no pudo o no supo o no quiso rodearse de un equipo gerencial que pudiera competir contra los experimentados y/o jóvenes ejecutivos de sus contendientes, con gran experiencia o con gran empuje e iniciativa, con mayor visión para pergeñar negocios a futuro.
Y su segundo pecado fue su socio.
La productora cinematográfica Paramount Pictures, que sólo puso dinero en su momento para comprar parte del paquete accionario del laboratorio.
Pero no aportó ideas, programación, expertizaje, ni nada valioso.
Es más. En un momento determinado le hizo competencia a su socio.
Y al momento de la crisis cuasidefinitiva, le tiró una palada de tierra a la empresa.
Un pelotazo en contra.
Mejor dicho, varios pelotazos en contra, como para terminar una increíble aventura televisiva perdiendo por goleada.

En todo proyecto económico y artístico incipiente dependiente de regulaciones estatales alguna resolución, en este caso de la Comisión Federal de Comunicaciones, puede ser decisiva. Para bien o para mal.
Para que la empresa se expanda o para que se funda.

La Comisión Federal consideró que DuMont estaba controlada por Paramount.
Y a pesar de su limitado poderío (comparando con las otras tres cadenas) quedó en total desventaja.
Tenía un socio poderoso, pero sólo en los papeles.
Y esos papeles le jugaban en contra.
Como Paramount tenía negocios en algunas ciudades, DuMont tuvo límites precisos a su expansión.
Y esa limitación fue la primera señal de crisis.
Crisis profunda. Y en un par de años, terminal.
Para colmo de males Paramount tomó el control completo de la emisora en 1955 y en un año directamente la liquidó.

DuMont Laboratories tuvo su primer canal televisivo en 1938, sito en New York.
Como empresa tecnológica y en el marco de la Segunda Guerra Mundial, experimentó en materia de comunicaciones (todavía lejos de la viabilidad económica) y entre sus múltiples actividades desarrolló el uso del radar, con muy buenos negocios con las Fuerzas Armadas.
El período de vida de DuMont contempla dos avances importantes, la utilización del cinescopio en 1947 (se grababa con una cámara lo que se veía en la pantalla chica y se reproducía en distintos canales a lo largo y ancho del país) y el tendido de cable coaxil, para conectar desde las plantas transmisoras en el Este hasta el lejano Oeste.
No llegó a ver el uso del video tape, la cinta de video, que comenzó a utilizarse en 1956.

El primer uso del coaxil se produjo entre los laboratorios de Passai, New Jersey y los canales propios en New York y Washington.
Se imaginarán que eso sólo fue el comienzo.
En 1946 ya estaban en el aire los canales en ambas ciudades, comenzaron como señales locales a partir del 15.8.46 WABD (Allen B. DuMont) y W3XWT (después llamada WTTG en honor al ingeniero Thomas T. Goldsmith). Ese mismo año se puede hablar de "red televisiva DuMont".




Y el concepto se fortaleció en 1949 con la incorporación del canal 3 en Pittsburgh.
CBS y ABC recién comenzaron como redes televisivas en 1948, por lo que el aporte de DuMont como pionera en la materia está fuera de duda.

Lo parió. 
No alcanza con dos informes para este curso.
Quedará un tercero, no el próximo, sino más adelante.
Los programas de DuMont.
Sus estrellas.
Su decadencia.
Sus feroces competidores.
Su caída.
Su legado.









COMIENZOS DE LA TELEVISIÓN
5



ALLEN B. DuMONT


La cosa es sencilla.
O complicada.
La tercera cadena televisiva estadounidense.
O la primera.
O la cuarta. 
O la cadena olvidada.
O la cadena efímera.
DuMont Television Network.

Todo es sencillo/complicado cuando abordamos un tema apasionante.
Tan apasionante, extenso y abarcativo que amerita tres entradas en este curso.
Muchas menos que las merecidas para empezar a conocer al ingeniero Allen B. DuMont.
Pero muy útiles para empezar a comprender su significado.

A veces, cuando una empresa lleva el nombre de su fundador, es imprescindible comenzar precisamente por vida y obra de ese hombre.
Aunque haya sido un hombre cordial, para nada afecto al culto de su personalidad.
Modesto, conservador en sus hábitos personales.
Aunque revolucionario en su accionar profesional.

Allen B. (Balcom) DuMont o Du Mont nació el 29.1.1901 en Brooklyn, New York.
A los 10 años contrajo poliomielitis.
Permaneció un año en cama y sus familia le proveyó de libros al inquieto niño.
Desarrolló su interés por la ciencia y los pininos de la radiodifusión, todavía en su fase precomercial.
A los 15 años fue operador de radio a bordo de un barco de vapor costero.
La ingeniería, la radio, la televisión, la navegación, sus principales pasiones, ya desde joven y hasta su muerte en 1961.
Ingeniero, científico, inventor, empresario, creador de un laboratorio y un canal de televisión, si hubiera que resumir en un tuit su currículum.
Su primer gran aporte al desarrollo de la televisión ocurrió en 1938. Mejoró las horas de vida del tubo de rayos catódicos. De treinta miserables horas pasó a potentes mil.
¿En términos cualitativos? La televisión pasó a ser viable como negocio comercial.
Del tubo al aparato de televisión sólo había un paso. Y lo dio en junio de 1938 creando el primer televisor completamente electrónico, el modelo 180, unos meses antes que su poderoso competidor, RCA.

Ingeniero, empresario.
¿Qué predominaba en este hombre fundamental en la historia de la televisión?
El ingeniero por sobre el empresario.
El hombre de ciencia por sobre el programador de televisión.
El hombre ligado al desarrollo de la técnica y no a la estética de su época.
Si se quiere, dramáticamente, Allen B. DuMont y DuMont Television Network fueron un necesario complemento, un estímulo que aprovecharon y mejoraron las tres grandes cadenas que dominarán desde 1948 la televisión occidental.
CBS, NBC, ABC.
Nombres más recordados.
Nombres todavía vigentes.
Aunque los equipos DuMont fueron los elegidos por Jaime Yankelevich para canal 7 desde 1951.
Y se utilizaron hasta 1970.





A los 15 años fue operador de radio a bordo de un barco de vapor costero, escribía hace un rato.
En realidad el concepto más preciso es entre sus 15 y 24 años operó como radioaficionado a bordo de barcos, completando un expertizaje impresionante para su época en materia de radiodifusión.
Todo lo que ahorraba lo invertía en esas travesías.
Se graduó en el Instituto Politécnico Rensselaer en Troy, New York.
En los años 20 trabajó para la empresa Westinghouse, con sus innovaciones le permitió un importante desarrollo científico y comercial. Llegó al puesto de gerente.
En 1928 pasó al negocio de la radio, ingresando a De Forest Radio Company como ingeniero en jefe.
En 1929 llegó la Gran Depresión y pronto la innovadora compañía radiotelefónica entró en crisis.

Había que buscar otras formas de ingreso.
En 1931 creó su propia empresa familiar. DuMont Laboratories.
Un capital inicial de 1000 dólares, tres empleados. Todo desde su hogar en Upper Mont Clair, New Jersey, que la cosa no estaba para pagar alquiler.
Se centró en el diseño y venta de tubos de rayos catódicos, durante un tiempo las Fuerzas Armadas fueron su principal cliente.
Para complementar ingresos fue testigo experto en litigios por patentes.

1938 fue un año clave. A lo antedicho, el avance en el tiempo de vida de los tubos de rayos catódicos y la construcción de los primeros televisores con su marca, asfixiado por la situación económica debió vender parte de la empresa al estudio de cine Paramount Pictures.
Durante mucho tiempo, aparte de ese dinero inicial, Paramount no aportaba mucho a la causa, aunque tenía el control de la empresa.
DuMont Laboratories dejó de ser una empresa familiar. 

La televisión iba dando pequeños pasos, fundamentalmente en el desarrollo científico, todavía lejos de insinuarse como negocio empresarial.
El comienzo de la Segunda Guerra Mundial en 1939 atrasó todo el proceso televisivo en el mundo entero y el ingreso de Estados Unidos en la conflagración mundial en 1941 la atrasó un poco más.
Pero la lógica inexorable llevaba a que el fabricante de televisores tuviera su propia señal televisiva, cuestión de incentivar la demanda con una programación que justificara una fuerte inversión por parte de los televidentes.
Sin una programación atractiva no se podrían vender televisores.
En abril de 1940 DuMont obtuvo permiso para construir la estación W2XWV en New York, comenzó cubriendo las elecciones de ese año desde el piso 412 de Madison Avenue 515. Recién en 1954 tendrá edificio propio.



Al año siguiente NBC, DuMont y CBS tenían una emisora televisiva local cada una en New York.
Pero hay que ubicar las cosas en perspectiva.
Durante la Segunda Guerra Mundial existían apenas ocho mil televisores en todo Estados Unidos de América.
La tele de la época (y DuMont como vanguardia) sirvió para experimentar y desarrollar las técnicas televisivas, no para encarar, ni siquiera pensar, en una programación seria.
Y menos que menos cómo vender publicidad para financiar el costoso proyecto.
Los empresarios de la industria electrónica en general (incluyendo los de radio y televisión) priorizaron sus esfuerzos en la defensa nacional y en su relación con las Fuerzas Armadas.

Y acá llegamos al fundamental 1945.
El año del fin de la Segunda Guerra Mundial, con el triunfo de los aliados, incluido como elemento central Estados Unidos de América.
DuMont ya contaba con más de mil doscientos empleados.
Y a fines de ese año obtuvo el permiso para su segunda señal local, X3XWT en Washington.
Que comenzó a operar el 12.2.1946.

Lo que da pie a una necesaria segunda entrada de este curso.
DuMont Television Network.

COMIENZOS DE LA TELEVISIÓN
4











UNA SINTÉTICA
VISIÓN ECUMÉNICA

De lo particular a lo general.
Así, analizando al comienzo algunos fenómenos televisivos nacionales, podemos llegar a algunas conclusiones globalizadoras sobre el surgimiento de la televisión, su etapa experimental, su instalación como precaria programación.
Sus límites.
Su surgimiento "moderno" apenas finalizada la Segunda Guerra Mundial.

Claramente la televisión, arte, espectáculo, entretenimiento, industria, es fiel reflejo de los sucesos del convulsionado siglo XX.
En todo el planeta.
El tema para esta cuarta entrega del curso es muy complejo.
Hay semejante cantidad de información y con increíbles niveles de análisis posibles, que hay que hacer una prieta síntesis para no abrumar al lector.

El punto de partida pueden ser los países que a hoy, primeros años del siglo XXI, son los más importantes en el mundo. En materia política y económica. No necesariamente televisiva.
Ver en qué andaban, en eso de la nueva maravilla tecnológica comunicacional allá por 1946.
O un poco antes. O un poco después.

El Reino Unido de Gran Bretaña puede ser un buen punto de partida.
Lo allí sucedido, con las lógicas diferencias nacionales, en términos generales se repite en varios países.
Desarrollados y subdesarrollados.
Del poderoso norte de América, de América latina, de la comparativamente débil Europa, si hablamos de televisión.

La mayoría de los canales pioneros de televisión derivan, son una consecuencia natural, de su actividad radial.
La British Broadcasting Corporation, desde los años 20 en radio, comenzó sus transmisiones experimentales el 30.9.1929 con el nombre BBC Television Service, abreviado a BBC Television.
El 2.11.1936 comienza sus emisiones regulares. Obviamente con una programación muy limitada, con poquísimos televisores, con un servicio carísimo.
Y allí, en el Reino Unido, como en casi todo el planeta, mete la cola la política.
La Segunda Guerra Mundial. Comenzada en 1939 con el inicio de las hostilidades entre la Alemania nazi y la potencia imperial capitalista, el Reino Unido de Gran Bretaña.
El primer día de setiembre de 1939 se interrumpen las transmisiones en el Reino Unido.

Y como en EUA y en menor medida en otros países europeos, vuelven en 1946. El 7.4.1946 desde Londres, una ciudad devastada por los ataques aéreos alemanes.
Sigue lo lógico en la materia.
Cubrir el territorio nacional. Tres años después se ve en Birmingham, a partir de la instalación de un transmisor.
A comienzos de los años 50 cubría toda el territorio de la relativamente pequeña isla.

Otro elemento fundamental es la disyuntiva televisión estatal o televisión privada.
O un mix entre ambas.
La BBC, desde sus comienzos fue claramente un servicio estatal, solventado por un canon televisivo pagado por los espectadores.
En compensación, sin avisos publicitarios.
En las cuatro cadenas estadounidenses que comenzaron a operar comercialmente entre 1946 y 1948 se dio el fenómeno inverso, televisión privada, su base de sustentación los avisos.

¿Qué diferencia a la televisión inglesa, comparativamente muy rica y creativa respecto de sus colegas de otros países capitalista europeos?
Que en 1955 comenzó un sistema mixto a partir de la incorporación de Independent Television (ITV), emisora privada, con publicidad.
Su surgimiento permitió un avance extraordinario de la cantidad de televisores y espectadores.
A poco de instalada ITV, el 70% de los televidentes sintonizaba la emisora privada.

Los pasos siguientes fueron lentos pero seguros.
La BBC incorpora su segunda señal, BBC2 el 20.4.1964 (la emisora pionera pasó a denominarse BBC1).
En 1967 BBC2 comenzó sus transmisiones en color, por el sistema PAL. Y dos años después hicieron lo mismo BBC1 e Independent Television.

En Estados Unidos de América la secuencia es similar.
Experimentación, programación precaria a través de señales locales (en Nueva York, en Filadelfia).
Gran paso atrás, en algunos casos directamente se cortó la emisión, con la guerra (no fue tan dramático como en Europa, porque los acontecimientos bélicos no sucedieron en terreno estadounidense).
Los últimos tramos de la victoria aliada se ven por la tele de EUA en 1944 y 1945.
El 15.8.1946 surge la primera emisora con una programación estable y con una concepción claramente comercial, la pequeña DuMont.
También se instalan dos cadenas muy poderosas, muy arraigadas en la industria radial, con antecedentes en televisión, la Columbia Broadcasting System, CBS, que arrancó el 1.7.1941 y la National Broadcasting Company, ABC, con sus primeros escarceos entre 1939 y 1940.
El cuarteto de oro, perdurable (al menos tres de las señales) se completa el 19.4.1948 con la American Broadcasting Company, ABC.

Curiosamente, o no tan curiosamente, las cuatro emisoras estadounidenses tuvieron fundamental influencia en el comienzo de cada uno de los cuatro primeros canales de televisión surgidos en Buenos Aires.

De más está decir que cada una de esas cadenas yanquis merecerá una entrega específica en estos cursos.

Radio Televisión Española comienza el 28.10.1956.
La RAI italiana en 1954, aunque desde 1939 existían transmisiones experimentales, suspendidas por la guerra.
Francia, también con tele experimental en 1931, ve a un compañía alemana transmitiendo en la París ocupada en 1942 para las tropas alemanas internadas en hospitales. Recién en 1947 tendrá programación propia, con la RDF Televisión Francesa. Muy tardíamente, el 21.12.1963 se inaugura el segundo canal en Francia, quedando muy retrasado respecto del Reino Unido.

La Unión Soviética y Alemania también merecen tratamiento preferencial, aparte.

Una notita del pie para exponer la importancia cultural y política de la televisión, en distintos países y en distintos contextos.
El 22.3.1935 arrancó la televisión en Alemania, con la Deutscher Fernseh-Rundfunk. Al año siguiente la televisión alemana fue un formidable vehículo propagandístico del régimen nazi al exhibir los Juegos Olímpicos en la misma ciudad.
En Australia la televisión comenzó entre setiembre y octubre de 1956, con tres emisoras. Las tres al servicio de cubrir los Juegos Olímpicos de Melbourne, comenzados en noviembre del mismo año.
En la Argentina la emisión en color hacia el exterior comenzó en 1978, requisito indispensable para transmitir el Mundial de Fútbol disputado ese mismo año.