Teleficciones 1 Los programas (1951-1970)

Teleficciones 4 - Su gente

Teleficciones 2 Los programas (1971-1990)

Teleficciones 5 - Su gente

Teleficciones 3 Los programas (1991-2012)

miércoles, 22 de noviembre de 2017

JOSÉ MARRONE
Sus películas




Su última pelea
Dir. Jerry Gómez, g. Ricardo Lorenzo “Borocotó” y Jerry Gómez, elenco Armando Bó, Laura Hidalgo, Santiago Arrieta, Marcos Caplán, Augusto Codecá, Pedro Laxalt, José Marrone, Semillita
“El contenido temático siendo superior al tratamiento, vence las deficiencias de toda clase que encuentra a lo largo del film para imponerse al espectador” (Cl 6.49)
“Se reflejan escenas de la vida de un gran campeón de box” (Rad 18.6.49)
“La insegura dirección y la falta de unidad del argumento dan un desarrollo vacilante a esta evocación de los pasajes fundamentales de la vida de Justo Suárez. En realidad, se han disimulado el nombre y la época del campeón, pero su figura es fácilmente identificable para los aficionados al box. (…) Armando Bó anima correctamente al protagonista; Santiago Arrieta se destaca por su aplomo y por la nobleza que infunde a su tipo; Laura Hidalgo denota su inexperiencia; Marcos Caplán, Augusto Codecá y José Marrone hacen el gasto cómico —de eficacia popular—” (HdC 928, 15.6.49)



La barra de la esquina 
Dir. Julio Saraceni, g. Carlos A. Petit, Rodolfo Sciammarella y Manuel M. Alba sobre obra teatral de Carlos Goicoechea y Rogelio Cordone, elenco Alberto Castillo, María Concepción César, José Marrone, Iván Grondona, Jacinto Herrera, Salvador Fortuna, Hugo Chemín, Paride Grandi, Julia Sandoval, José Comellas“Una barra muy simpática y una esquina de sainete” (PBT 14.7.50)
“La mejor película de Castillo, la película más comercial de su tipo y el mejor trabajo de Saraceni en temas populares” (Set 1950)
“Tiene excepcional simpatía esta historia de la amistad de un grupo de muchachos de barrio, y a la satisfactoria impresión que produce se agrega el atractivo de Alberto Castillo para justificar el alto valor comercial acordado. Es un acierto de producción, libro y dirección digno de destacarse; realizada en tono menor, está dirigida a la emoción popular y hace impacto en ella. Relatada en fragmentos retrospectivos que abarcan tres épocas, tiene sonriente animación y espontaneidad hasta promediar el desarrollo, quebrándose con notas folletinescas la línea sencilla y cordial del tema, que se recupera en el último acto; el final está magníficamente logrado, conmueve y arranca no pocas lágrimas. Destaca al film, dentro de su género y categoría, la limpieza (salvo uno que otro lunar) de los recursos empleados, que excluyen muchos de los lugares comunes del sainete arrabalero; igualmente logrados asoman los demás resortes de la producción: la fotografía, la compaginación y la reproducción de ambientes típicos de la Boca (combinados con otros auténticos) armonizan en un plano de calidad técnica. Alberto Castillo, enfrentado a cierto compromiso de actor, se desempeña con naturalidad y desenvoltura; como cancionista entona un candombe y varios tangos en su estilo personal, y sorprende por su emotiva interpretación de «Senza mamma…», en un napolitano impecablemente pronunciado. Están elegidos con acierto todos los actores que animan a los integrantes de la barra, aunque debe hacerse mención aparte de José Marrone, cómico sumamente eficaz, que despierta muchas carcajadas y que se insinúa con posibilidades estelares; María Concepción César, sin destaque, cubre el principal papel femenino, y en el resto del elenco asoman figuras competentes, en especial Páride Grandi y José Comellas, así como Jacinto Herrera, en excelentes trabajos, mientras que un grupo de niños aporta su frescura” (HdC 1950)
“Narró con caudalosa simpatía la historia de la amistad de un grupo de muchachos de barrio; tuvo sonriente animación y espontaneidad hasta promediar el metraje, donde la línea sencilla y cordial del tema fue quebrada con notas folletinescas, pero se recuperó en el último rollo y llegó a un final inflamado de sentimiento y nostalgia” (Di Núbila)



Buenos Aires, mi tierra querida
Dir. Julio Saraceni, g. Manuel M. Alba y Carlos A. Petit, elenco Alberto Castillo, Norma Giménez, Jacinto Herrera, José Marrone, Salvador Fortuna, Marcelle Marcel, Ilde Pirovano, Rodolfo Díaz Soler, Hugo Chemín, Tito Licausi, Lucía Barause“Julio Saraceni, mimado por su éxito de La barra de la esquina, volvió a reunir a sus principales intérpretes y quiso repetir el suceso, pero le faltó la base argumental que en aquélla rezumaba simpatía, vivacidad, calor” (EM 5.51)
“Una expresión del cine local de ambiente popular porteño” (LR 3.5.51)
“Acento popular” (Cri 3.5.51)
“Otra película del tango en París” (Néstor, ELab 5.5.51)
“En el Normandie fue estrenado ayer el film Buenos Aires, mi tierra querida - No podemos seguir realizando películas que nos hagan volver atrás, ni aun para conformar los gustos más extravagantes. Primera está nuestra idiosincrasia que debe ser respetada. Alberto Castillo cumple en su papel aunque se excede en su repertorio, destacándose netamente del resto del reparto Jacinto Herrera” (ELid 3.5.51)
“París, dos madrecitas, y Alberto Castillo cantando” (PBT 18.5.51)
“Nueva historia sobre la conquista de la Ciudad Luz por el tango” (Ant 8.5.51)
“Buenos tangos y un asunto de discreto valor” (Rad 12.5.51)
“La historia asoma forzada y tiene variaciones y caídas, pero el resultado, gracias a algunos simpáticos pasajes humorísticos y a un buen toque sensiblero en el final, alcanza a ser moderadamente satisfactorio. Castillo se mueve con su desenvoltura habitual aunque no convence en las escenas románticas, y canta un variado repertorio, que incluye una canción en francés; Norma Giménez luce bonita; Jacinto Herrera, José Marrone, Salvador Fortuna y Hugo Chemín confirman las dotes que señalaron en La barra de la esquina, si bien tienen menos oportunidades de lucirlas” (HdC 1951)



Vida nocturna
Dir. Leo Fleider, g. Carlos A. Petit y Alfredo Ruanova, arg. Alfredo Ruanova, elenco José Marrone, Rolando Chaves, Tato Bores, Francisco Alvarez, Maruja Montes, Guillermo Brizuela Méndez, Ricardo Castro Ríos, Santiago Gómez Cou, Olinda Bozán, Don Pelele, Nicolás Fregues, Guillermo Battaglia, Olga Zubarry, Hugo del Carril, Julia Sandoval, Elsa Daniel
“El «cabaret» en Vida nocturna” (ELid 13.3.55)
“El tema de Vidas nocturnas es excesivamente sencillo y con excesiva ligereza se cambian situaciones y personajes. La producción tiene indiscutiblemente el atractivo de sus figuras que logran destacarse pese a lo limitado de su actuación” (LEp 19.3.55)
“Desfile de figuras” (PBT 15.4.55)
“Un libro pobre y una filmación evidentemente precipitada malogran este desfile de figuras conocidas” (HdC 1955)



Rebelde con causa
Dir. Antonio Cunill hijo, g. Hugo Moser e Isaac Aisemberg, elenco José Marrone, Patricia Shaw, Enrique Kossi, Héctor Gancé, Inés Fernández, Rodolfo Onetto, Rolando Dumas, Aldo Kaiser, Tino Pascali
“Film de realización mediocre, cuyo libro, apenas discreto, es pretexto para utilizar las facultades de mimo del protagonista, de las que hace uso y abuso. La convencional trama, innecesariamente estirada, resulta fatigante. Marrone obtiene impactos de hilaridad en numerosas ocasiones, pero en los actos finales —se narra una pueril intriga de espionaje internacional— la acción se diluye indebidamente, y carece de convicción la débil anécdota romántica” (HdC 1961)
“Resultó lo que se esperaba. Moser y Aisemberg, luego de esto, han confirmado que es muy poco lo que tienen que hacer en el cine. Puede decirse lo mismo del director y del autor de la música, Antonio Cunill y Tito Ribero, respectivamente. En cuanto a Marrone, puede afirmarse que hace reír; y, he aquí algo importante, «su público» festeja su presencia y no los chistes —algo se le debe llamar— que han preparado los nombrados libretistas” (Héctor V. Vena, Tiempo de Cine 7, 1961)



Cristóbal Colón en la Facultad de Medicina
Dir. Julio Saraceni, g. Abel Santa Cruz sobre obra teatral de André Mouézy-Eon y Robert Francheville, elenco José Marrone, Juanita Martínez, José María Langlais, Alicia Paz, Alberto Locati, Nelly Lainez, Pepe Castro, Víctor Tasca
“José Marrone descuella con su juego habitual. Tal como era de esperar, logra señalar méritos de alta comicidad” (Rad 16.3.62)
“Ha sido puesta al servicio de la personalidad que José Marrone desarrolló para sus programas de televisión, es decir, un tipo excéntrico, pintoresco, ingenuo y avispado a la vez, que con su flequillo y sus visajes, así como su seguridad para «colocar» chistes, provoca frecuentes explosiones de risa en un auditorio predispuesto. Marrone combina vestuarios disparatados y otros recursos directos con una elaboración bastante equilibrada de un personaje al que inyecta gracia popular y buen corazón, y aunque la película es vehículo para su comicidad, está armada sobre situaciones y enredos que la articulan y dan respaldo a la labor del protagonista. Julio Saraceni la ha filmado con la necesaria agilidad, el libreto de Santa Cruz es de sostenida eficacia y el elenco cumple con sus limitadas exigencias” (HdC 14.3.62)



El mago de las finanzas
Dir. Julio Saraceni, g. Abel Santa Cruz sobre obra teatral Casado y señorito de Natalio Battidoro, elenco José Marrone, Juanita Martínez, Beba Bidart, Ricardo Lavié, Alberto Locati, Nelson Prenat
“Desestimemos la posibilidad de encontrar una comicidad elegante. No está en la línea de José Marrone ni la ofrece el libreto” (EM 8.62)
“Gracioso y dinámico, señala José Marrone un triunfo personal. Recursos simples y directos permiten al popular bufo un excelente desempeño” (Rad 7.9.62)
“Marrone ofrece la clase de comicidad que el público espera, y la ofrece en cantidades generosas, apoyado en las abundantes situaciones y réplicas festivas del libreto de Abel Santa Cruz, y hábilmente manejado por Julio Saraceni, que le ha dado rienda amplia para explayar sus recursos, pero controlando que no se saliera de los carriles narrativos; es por esto que las situaciones de la historieta constituyen un apoyo para el bufo, cuyas ocurrencias enriquecen a la película sin interrumpir su desarrollo. Desde luego, se trata de una comicidad directa, bordeando lo clownesco, pero no le faltan momentos de acertada caricatura y de feliz disparate, y lo innegable es que el auditorio ríe a todo lo largo del metraje. Los demás intérpretes no han sido llamados más que a servir a Marrone y cumplen esa tarea, en tanto que Saraceni, además de dirigir eficientemente a Marrone, ha cuidado que los sonrientes acontecimientos sucedan a la velocidad necesaria en estos pasatiempos donde no conviene dar tiempo al público a pensar una vez que se le ha arrancado una carcajada” (HdC 5.9.62)


La chacota
Dir. y g. Enrique Dawi, arg. Landrú, Aldo Cammarota y Enrique Dawi, elenco Luis Aguilé, Mariquita Gallegos, Evangelina Elizondo, Osvaldo Pacheco, Augusto Codecá, Fidel Pintos, Héctor Calcaño, Julio De Grazia, Chela Ruiz, Jorge Marchesini, Raúl Ricutti, Bettina Hudson, Gladys Mancini, Cacho Espíndola, Semillita, Héctor Tibe, Oscar Casco, José Marrone, Alberto Locati, Los Mac Ke Mac’s
“Con un libro que hace honor al título, Enrique Dawi ha hilvanado un débil pasatiempo cuyo máximo atractivo radica, para los fans, en la personalidad musical de Luis Aguilé, a quien ayudan musicalmente la fina Evangelina Elizondo, Mariquita Gallegos, los Mac Ke Mac’s en un número y el ballet de Héctor Estévez. Landrú y Cammarota, consagrados libretistas, han puesto en mano de Dawi una serie de sketches televisivos y pretendidamente cómicos, en los cuales se explotan personajes conocidos por el público” (HdC 1963)
“El film no pretende consistencia sicológica ni coherencia dramática: se decidió por el absurdo, muy acentuado en el personaje del comisario que aparece disfrazado en el lugar más improbable. (…) En La chacota Dawi cambió de rumbo. Se puso al servicio de cantantes y cómicos, sin mayor inquietud“ (Antonio A. Salgado, Tiempo de Cine 17, 3/64)



El turista / Los dineros del sacristán
Dir. Enrique Cahen Salaberry, g. Luis Ligero, Ricardo Muñoz Suay y Enrique Cahen Salaberry, arg. Juan García Atienza, Luis Ligero y Mariano Ozores, elenco José Marrone, Gracita Morales, Juan José Menéndez, Luis Heredia, Marisa Núñez, Xan Das Bolas, Alfredo Mayo, coproducción España
“La película es a todas luces modesta y sin pretensiones” (CdlT 4.63)
“Gracia y dinamismo en la labor de Marrone. La labor del bufo afirma el ritmo ágil del divertido film” (Rad 1963)
“José Marrone tiene aquí menos cantidad de material reidero que otras veces, pero el que ha tenido lo explota a fondo y consigue despertar risas que asoman algo espaciadas por los momentos en que no interviene. (…) Sin sobrepasar lo caricaturesco e intrascendente, tiene coherencia y ofrece un correcto armado narrativo. Cahen Salaberry ha aprovechado al cómico hasta donde permitía el libreto y ha filmado con cámara ágil en exteriores e interiores de un pueblito español, y en parte dentro de una iglesia. Buena la técnica” (HdC 1963)
“La anécdota no es demasiado imaginativa, aunque sea sí la más verosímil que protagonizó Marrone. Los libretistas permitieron el lucimiento del actor, en la secuencia del baile por ejemplo, pero pese a que hicieron girar el asunto alrededor de él, atendieron además a que cuanto lo rodeara tuviese también algún interés. Esta preocupación es notable en los diálogos, de réplicas generalmente agudas; y en los intérpretes españoles, incluso los muy secundarios, con sus jugosas viñetas del mendigo, el cura, la hermana del cura, la doméstica, el guardia civil. En algunos actores, por otra parte, puede reconocerse a inolvidables mendigos de Viridiana. Estas virtudes no levantan, empero, el tono menor de este film cómico que Enrique Cahen Salaberry conduce con agilidad y nada más” (Antonio A. Salgado, Tiempo de Cine 14/15, 7.63)




Alias Flequillo
Dir. Julio Saraceni, g. Abel Santa Cruz sobre idea de José Marrone, elenco José Marrone, Inés Moreno, Floren Delbene, Perla Alvarado, José De Angelis, Adolfo García Grau, Eduardo Humberto Nóbili, Humberto Selvetti, Ricardo Jordán, Celia Geraldy, José Maurer, Raúl Ricutti, Orestes Soriani
“Marrone, con sus recetas de seguro efecto - Es la mejor incursión que Marrone ha hecho en cine (lo cual, por supuesto, no ha de interpretarse como un gran elogio). Tiene un ritmo muy ágil y responde a una línea argumental bastante eficaz, no obstante estar basada en una clase de equívoco usada hasta el cansancio desde los tiempos del cine mudo. Todo consiste en presentar dos Marrone: uno es un feroz criminal, con un prontuario frondoso y un apodo que es el del título; el otro es el Marrone propiamente dicho, torpe, grotesco, un tanto «avivado», pero lleno de candorosa humanidad en el fondo. Ambos se desconocen, pero se parecen como dos gotas de agua, en virtud de lo cual la policía resuelve pedirle al Marrone bueno que se haga pasar por el malo y atraiga, así, a todas la gavilla de asaltantes. Abel Santa Cruz ha manejado la idea con habilidad, y Marrone la ha servido con sus recetas de siempre, tan gruesas como de seguro efecto en la platea. En algunos pasajes se advierte que Saraceni ha tratado de moderarlo un poco” (LN 13.9.63)
“Comicidad sana, abundante” (EM 12.9.63)
“Se ha tenido la habilidad de servir la película para Marrone, pero no hacerla depender enteramente de sus recursos personales, sino de situaciones en las que el bufo puede explayar esos recursos. Marrone, respaldado por una historieta que le proporciona escenas festivas en forma ininterrumpida, puede así colocar los gags y visajes adecuados a cada una, y obtener frecuentes ecos reideros en el predispuesto auditorio. Santa Cruz y Saraceni han reducido al mínimo indispensable la intervención de otros personajes, que se limitan a servir al protagonista. Consiguen un simpático, ágil y reidero disparate, en el que Marrone está a sus anchas haciendo de un tímido y un pistolero, y hasta apareciendo simultáneamente en ambos papeles en las escenas finales, en escenas muy bien trucadas” (HdC 1963)
“José Marrone está permanentemente en el cuadro para hacer reír con sus morisquetas, sus dichos y sus corridas. Y con alguna eficacia. El público infantil se divierte y los grandes razonan que Marrone es muy apto para menores. Hay agudeza en contadas réplicas y están hábilmente filmadas las escenas en que dos Marrone coexisten dentro del cuadro. E incluso el propio protagonista tiene alguna convicción cuando debe diferenciar las dos personalidades del muchacho tímido y del peligroso delincuente. Pero en general el film está realizado sin finura, haciendo reír por la mera acumulación de disparates. Toda situación está tan lejos de la verosimilitud dramática como todo personaje de la psicología. Debe reconocerse, empero, que el film tiene algún dinamismo para acumular chistes” (Antonio A. Salgado, Tiempo de Cine 16, 10/11.1966)




De profesión sospechosos
Dir. Enrique Carreras, g. Julio Porter sobre obra teatral de Alfonso Paso De profesión sospechoso, c/ José Marrone, Antonio Prieto, Graciela Borges, Nathán Pinzón, Teresa Serrador, Tono Andreu, Darío Vittori, Olga Hidalgo, Guido Gorgati, Adolfo García Grau, Ernesto Raquén, Hilda Viñas, Augusto Bonardo, Amalia Bernabé, Domingo Márquez, Enrique San Miguel, coproducción España
“Además de apelarse a un asunto poco original, se resuelven sus situaciones por medio de recursos anticuados, y sin superar la estructura teatral de la pieza de Alfonso Paso. Prieto-Marrone encaran con visible entusiasmo sus respectivos personajes, que en la mayor parte del metraje —ultra dialogado— urden una engañifa para escapar de la sospecha en que han caído ante el vecindario. (…) En la adaptación, Porter explota algunas de las constantes de la comediografía de Paso: su facilidad para el enredo policial, su humor negro (cuerpos descuartizados) y una leve crítica social a la suspicacia de la gente” (HdC 1966)




La Cigarra está que arde
Dir. Lucas Demare, g. Lucas Demare y Julio Porter, c/ Olinda Bozán, Fidel Pintos, Mariquita Gallegos, Osvaldo Miranda, Juan Carlos Mareco, Zulma Faiad, Santiago Gómez Cou, Tito Lusiardo, Angel Magaña, José Marrone, Osvaldo Pacheco, Ricardo Bauleo, Carlos Carella, Maurice Jouvet, Luis Brandoni
“Como las otras pero peor. Tipología erótica a nivel de hotel por horas. El tímido, el ingenuo, el desenfrenado, el vergonzante y sus correlativos. La dosificación de todos los factores apunta a un notorio y único objetivo taquillero sin escatimar los semidesnudos y —en el mejor de los casos— el logro cómico que se alcanza por gruesas fórmulas verbales de rancia estirpe y epidérmica eficacia. Un nutrido elenco de vedetes aporta su previsible contribución a la receta. Mala” (Análisis 8.5.67)
“Precedida por exitazos como La Cigarra no es un bicho y Hotel Alojamiento, ésta sigue su línea de picardía porteña, que el público celebra casi constantemente. Demare/Porter —bajando la puntería en la búsqueda del éxito logrado— con conocimiento de las inhibiciones y prejuicios sexuales del argentino medio, recorren el espinel de los «casos» y «cosos» de Buenos Aires” (HdC 1967)
“Buena - En su enfoque de las diversas parejas predomina la búsqueda directa y gruesa de una comicidad escasamente lograda, pero no faltan aislados toques ingeniosos. El personaje mejor elaborado humorísticamente, y que más risas cosecha, es el animado por Juan Carlos Mareco. (…) En conjunto de la sensación de haber querido trasponer a la pantalla el tipo de humor que se cultiva en las revistas porteñas, y al cual en los cines le falta el ambiente que tiene en el Maipo o El Nacional” (GdlE 9.5.67)




Pimienta y Pimentón
Dir. Carlos Rinaldi, g. Abel Santa Cruz, c/ Luis Sandrini, José Marrone, Ubaldo Martínez, Yayi Cristal, Atilio Marinelli, Cuny Vera, Ricardo Passano hijo, Noemí del Castillo, Francisco de Paula, Ricardo Lavié, Iván Grondona, Pablo Codevilla, Alberto Mazzini, Fedra y Maximiliano, Yand, Nicolita, Coli
“La amistad y los desvelos de dos payasos” (LN 25.4.70)
“Sandrini y Marrone en un film nacional” (LR 25.4.70)
“La proposición era: hacer un film para niños, pero agregándole elementos para satisfacer a los jóvenes (Fedra y Maximiliano) y a los mayores. De todo eso resulta, inevitablemente, un híbrido que, en definitiva, no conforma a nadie. Es improbable que los niños se diviertan, salvo por la composición que realiza José Marrone, tan medido como eficaz. (…) Sandrini aparece apagado, falto de brillo, de matices. Del resto del elenco, mejor no hablar” (HdC 1970)
“Buena” (GdlE 28.4.70)




Balada para un mochilero
Dir. Carlos Rinaldi, g. Carlos Rinaldi, Norberto Aroldi y Rodolfo M. Taboada, c/ José Marrone, Arnaldo André, Mariángeles, Aldo Barbero, Cacho Espíndola, Néstor Fabián, Nelly Tesolín, Marcelo Chimento, Graciela Pal, Graciela Ibarreta, Mario Fortuna hijo, Estela Vidal, Rodolfo Brindisi, Délfor Medina, Los Iracundos, Oscar Valicelli
“Una leve comedia con José Marrone” (Cl 6.8.71)
“Marrone en un campamento de mochileros” (LN 7.8.71)
“Crítica de C. A.” (LP 8.8.71)
“Instantes reideros en film nacional” (LR 6.8.71)
“Perfecto ejemplo de rutina” (ECC 6.8.71)
“Buena - Un modesto vendedor de diarios marplatense (José Marrone) sueña con unas vacaciones al estilo de los mochileros. Cuando llega el momento advierte que la planeada excursión es sólo una broma de sus amigos. Entonces se larga solo por esos caminos de Dios. Todo lo que le sucede a partir de entonces es de lo más divertido de la película. Por supuesto, con el atractivo de José Marrone, un cómico con sólida corriente de público. Consejo: Divertida” (Gente 12.8.71)
“5 puntos” (HdC 1971)
“Buena – Carlos Rinaldi dirigió con oficio y buen criterio selectivo de valores. Importa reconocer principalmente sus virtudes como entretenimiento. Dentro de este propósito el relato conforma un festejado cuadro de situaciones reideras en las que Marrone luce su histrionismo, donde predomina el arte del mimo” (GdlE 10.8.71)




Todos los pecados del mundo
Dir. Emilio Gómez Muriel, g. Alfredo Ruanova, c/ José Marrone, Susana Giménez, Susana Brunetti, Vicente Rubino, Claudia Islas, María Concepción César, Javier Portales, Ricardo Passano hijo, Fidel Pintos, Marcos Zucker, Elena Sedova, Semillita, Mauricio Garcés, Jorge Rivera López, coproducción México
“Mala - No aporta absolutamente nada nuevo al género «picaresco» a no ser la presencia de Susana Giménez, siempre tan bien recibida por el público masculino. (…) Un film olvidable, algo para no recordar” (Gente 16.3.72)
“6 puntos - 7 sketchs encadenados por 7 monólogos de José Marrone recuerdan los 7 pecados capitales. Más que todos los pecados del mundo, son algunos de nuestro mundo hispanoparlante, y quizás en especial argentinos. (…) Un elenco de sexys locales, buenos datos de guión (tramados con acierto por Ruanova), pierden por momento sus intenciones debido a una dirección no imaginativa. Continúa un camino, que alguna vez habrá que estudiar, de producciones locales; pero acentúa —y allí su mejor intento— algunos elementos críticos” (HdC 1972)




Una viuda descocada
Dir. y g. Armando Bó, c/ Isabel Sarli, José Marrone, Jorge Barreiro, Vicente Rubino, Elena Lucena, Pepita Muñoz, Adelco Lanza, Juan Carlos Prevende, Enrique Belluscio, Héctor Livoisi
“Una viuda alegre y reincidente… - Una comedia con tintas recargadas reencuentra al rubro Sarli-Bó con el género reidero. Reaparece la vieja guardia vodevilera criolla. José Marrone, Pepita Muñoz, Semillita y Elena Lucena” (Cl 29.8.80)
“Marrone e Isabel Sarli juntos en una comedia” (LN 29.9.80)
“Es una película que indistintamente puede provocar la risa o el llanto. (…) Películas como las del caso, dan pena. Y, además, vergüenza” (LOp 29.8.80)
“Por un cine nacional como Dios manda” (ECC 29.8.80)
“Una viuda descocada, o los excesos a través del kabuki. La comedia no les sienta a los espíritus trágicos” (Conv 30.8.80)
“4 puntos” (HdC 1980)























































































lunes, 20 de noviembre de 2017

LOS AÑOS CUARENTA
ESPECTÁCULOS... Y ALGO MAS



RADIO


Cinco párrafos de Jorge Nielsen tomados de ESPECTACULARES SUCESOS ARGENTINOS 2. 1941/1950

1
-¿Qué grado de desarrollo tenía la radio argentina al comienzo de la década, comparando con el teatro, el cine y la televisión?
-Muy elevado. Era uno de los países con mayor cantidad de receptores en relación con su población, la industria era pujante, con tres grandes emisoras con llegada prácticamente a todo el país: Belgrano, El Mundo y Splendid. El teatro venía en baja, un proceso que no pudo revertir durante la década. El cine vivía momentos de gloria, en alza casi sin interrupciones a partir del sonoro, aunque sonaban señales de alarma por la falta de insumos, consecuencia de la Segunda Guerra Mundial. La televisión llegará a la Argentina en 1951, su inminente irrupción influirá a la radio a fines de la década de los cuarenta.

2
-¿Las jóvenes promesas anhelaban llegar a la radio?
-Hasta ahí nomás. Durante esta década prácticamete todos los hogares argentinos tenían su receptor radial. Era parte de la familia. Era algo habitual. Y por consiguiente no necesariamente novedoso. Las grandes figuras lograban buenos salarios y mayor popularidad trabajando en la radio. Pero una nota de Radiolandia del 30.1.43 alertaba textual: "La radio -origen de los astros criollos- ha sido dejada sin razón por los aspirantes a la fama". Los aspirantes al estrellato se desinteresaban del medio, pretendieron triunfar, de arranque, en el cine. Craso error.

3
-¿Pasamos de lo cómico a la comedia?
-Ingresemos de la mano de Los Pérez García, la tradicional familia de clase media porteña, con sus peripecias que dejaron una expresión popular: Más problemas que los Pérez García. Por Radio El Mundo desde 1941 hasta 1962, una creación de Oscar Massa, que dejó durante el segundo lustro de la década los libretos en mano de Luis M. Grau, con una pareja radial que hizo historia, aunque sus rostros muy pocos los puedan reconocer: Martín Zabalúa y Sara Prósperi.
(...)
-Beatriz Seibel señala que las actuaciones en teatro de los conjuntos radioteatrales más populares, por ejemplo los de Radio Del Pueblo, casi no se mencionan en la historia grande del teatro nacional.
-Razón no le falta. Probablemente (casi seguramente) por razones estéticas no se lo tomaba (ni se lo toma) en cuenta, pero la presencia en teatros (o cines, o clubes, o salas, o galpones) en los barrios porteños, en el Gran Buenos Aires o en las ciudades más o menos importantes de provincias, solían congregar multitudes, muchas veces enfervorizadas. No sólo los populares Pérez García llegaron al cine...

4
-¿Las radios estatales no participaban de esa "ficción de calidad"?
-El 9 de junio de 1950 marcó el comienzo de lo que sería un hito de la radiotelefonía mundial. Por LRA Radio del Estado comenzó el clásico de los clásicos, todavía se emite, Las dos carátulas, con la adaptación de un importante texto teatral, de autores nacionales o internacionales, un destacado elenco una vez por semana.
-Culminemos con algunas perlitas.
-Dos, para no abrumar al lector. En 1942 por Splendid, el no muy original título Mirtha y Silvia, con las máximas estrellas jóvenes de la época, Mirtha y Silvia Legrand. Al año siguiente, Nedda Francy y Miguel Faust Rocha, especialistas en textos de autores clásicos en teatro, acometieron con una versión adaptada por Pedro Miguel Obligado de Romeo y Julieta. No puede obviarse que en 1950 arrancó otro clásico para los chicos, Tarzán, Rey de la Selva, con César Llanos y Mabel Landó como Juana. Con el tiempo se incorporará Oscar Rovito como Tarzanito.

5
-¿Cómo procedieron las emisoras en la campaña electoral culminada en 1946?
-En términos generales favorecieron a la Unión Democrática, pero muchos ciclos fueron comprados por ambos bandos, así que quien quisiera oír sobre política partidaria, podía oír.
-¿Y con el peronismo en el poder?
-Lento pero seguro se fue uniformando, como ocurrió con los diarios, el discurso político. Con uso y abuso de un recurso que los dueños de las emisoras odiaban: la utilización de la cadena oficial, con la consiguiente pérdida de avisos durante esas largas parrafadas.
(...)
-¿Todo culmina con prácticamente todas las emisoras en poder del gobierno peronista?
-Al menos Belgrano, El Mundo y Splendid, durante los últimos años de la década , y con distintas figuras legales, quedaron en poder de personeros del gobierno peronista, aunque al frente de las mismas se mantuvieron, como especie de gerentes superjerarquizados, sus anteriores dueños.


martes, 14 de noviembre de 2017

TV ARGENTINA
MOMENTOS DE QUIEBRE
1



INTRODUCCIÓN








TV ARGENTINA
MOMENTOS DE QUIEBRE
2



1951. LOS COMIENZOS








viernes, 10 de noviembre de 2017

PEPE ARIAS
Sus películas
2



El profesor Cero
Dir. Luis César Amadori, g. Gabriel Peña (seudónimo de Luis César Amadori), elenco Pepe Arias, Zully Moreno, Enrique García Satur, Ada Cornaro, Juan José Piñeyro, Osvaldo Miranda, Elvira Quiroga, Dolores, Baby Correa, Julio Renato, Graciliano Batista, Liana Moabro, Carmen Jiménez, Carlos Cores
“Amadori ha procedido con menos equilibrio que en otros trabajos” (LN 2.42)
“Otra comedia de nuestro cine. Hecha sin otra preocupación que la de hacer reír por intermedio de su figura principal: Pepe Arias. Rodada a toda marcha, acumulando chiste sobre chiste y prescindiendo en muchas oportunidades de esa necesaria calidad cinematográfica que lógicamente debemos exigir a toda producción brotada de nuestros estudios. Esta vez Pepe Arias es un estudiante de medicina incorporado por voluntad propia al cuerpo de practicantes de un hospital próximos a recibirse de médicos. Hace de todo un poco, desde colaborar en el romance de una joven pareja hasta hacerse casar él mismo por un jefe de Registro Civil que después resulta ser loco. Pepe Arias a toda marcha, en todo momento, desde el comienzo hasta el final. Haciendo gracias, metiéndose en enredos y, justo es consignarlo, con frecuencia provocar la carcajada. Basta ver El profesor Cero para advertir, desde la pobreza de sus decorados hasta la debilidad de su argumento, que lo único que se buscaba era hacer una comedia reidera, de repercusión popular. Esto se logró, indudablemente. Pero nada más. Lo otro, la calidad, no asoma por ninguna parte” (King, Mundo Argentino 18.2.42)
“Sólo la labor de Pepe Arias salva su nivel medio” (Rad 14.2.42)
“Divierte esta película en la que el argumento carece de importancia, ya que la preocupación exclusiva del director ha sido dar destaque al protagonista, cuya intervención resulta excesiva. La débil trama central, solucionada caprichosamente, logra mantener discretamente el interés del espectador, aun cuando el final se estire sin necesidad. La habilidad del realizador, acostumbrado a manejar a Pepe Arias, se evidencia en la inclusión de chistes y ocurrencias no siempre nuevos, pero de seguro efecto sobre el público, aun cuando el film no ofrezca la cohesión y la agilidad de las anteriores películas de Amadori” (HdC 1942)
“Descolorida estudiantina, sin originalidad y apenas discreta como pasatiempo” (Di Núbila)




Fantasmas en Buenos Aires
Dir. Enrique Santos Discépolo, g. Nicolás Proserpio sobre idea de Manuel A. Meaños, Marcelo Menasché y E. S. Discépolo, elenco Pepe Arias, Zully Moreno, Carlos Lagrotta, Enrique García Satur, Julio Renato, Ramón Garay, María Esther Buschiazzo
“La película no pasa de ser un nuevo disparate cómico de la industria local, con la suficiente dosis de situaciones lo suficientemente eficaces como para mantener al público en continua risa durante toda la duración del espectáculo. Cumple su cometido de hacer reír, única finalidad concreta, por supuesto, a la que se abocaron Discépolo, Arias y demás colaboradores. Y cumple, porque se ha unido a la sugestión de esa dama misteriosa que encarna con escasa convicción Zully Moreno, físicamente hermosa, pero sin matices de actriz todavía, la comicidad irresistible de Pepe, que más limpio en recursos, con menos tendencia a los visajes y exageraciones de otras películas, cumple de modo generoso con la misión que se le impuso y que lo obliga a estar poco menos que en el noventa por ciento de las acciones del film. (…) El director Enrique Santos Discépolo sale airoso, llevando la acción dentro de un ritmo sostenido, por momentos singularmente acertado y arribando a un todo armonioso, fácil, de seguro efecto” (Rad 18.7.42)
“La excesiva permanencia de Pepe Arias en la tela y la repetición de sus recursos interpretativos, resta eficacia al argumento, basado en un hecho real, con el agregado de que el tipo que encarna el protagonista no es el que más conviene a su cuerda. Dinámico en su primera mitad, de acción e intriga sostenida, decae el interés del film al promediar el mismo, en particular durante los prolongadas sesiones de espiritismo, de comicidad eficaz, pero de efecto contraproducente por su abusiva inclusión. Muestra el director habilidad en preparar el terreno para chistes verbales de repercusión segura entre el auditorio. Los intérpretes están manejados con soltura. Buena la presentación y la técnica, destacándose efectos fotográficos en las escenas de miedo, que realzan el valor de la producción. Falta verosimilitud en la trama y hay ausencia de humanidad y color local en los personajes —no es aceptable esa muchacha rara, delincuente «por deporte»— ni se explican con claridad los arbitrarios motivos que guían las reacciones de casi todos. Se destaca la belleza de Zully Moreno, siendo correcto, dentro de las pocas exigencias del rol, el trabajo del galán Carlos Lagrotta. Caricaturesco el grupo de «espiritistas». Algunos exteriores filmados en galería acusan buena realización, siendo cuidada, asimismo, la presentación general del film” (HdC 1942)




El fabricante de estrellas
Dir. y g. Manuel Romero, elenco Pepe Arias, Tito Lusiardo, Alicia Barrié, Carmen del Moral, Osvaldo Miranda, Tito Martínez Delbox y la Caravana del Buen Humor, Emilio de Grey, Juan Porta, Eduardo Primo, Gerardo Rodríguez, Aparicio Podestá, Cayetano Biondo, Antonio Capuano
“Película cómica, estrenóse ayer - Esta historieta ha sido desarrollada con recursos más o menos comunes, que sólo en parte logran realzarla. Se intercalan diversas canciones y diversos motivos cómicos, que en varias oportunidades motivaron la hilaridad del público. En el papel central vuelve al cuadro José Arias y cumple una labor discreta, resentida por la repetición de temas y expresiones. Tito Lusiardo, correcto; Alicia Barrié, expresiva y elegante” (LP 19.3.43)
“Pepe Arias en cine sigue siendo Pepe Arias” (Cri 19.3.43)
“Directa eficacia reidera” (EM 19.3.43)
“Es el Pepe Arias de siempre. O acaso más cerca que nunca de lo popular. (…) Calidad no la tiene esta película suya. Antes bien, Manuel Romero echa mano de recursos que hace tiempo nuestro cine debió haber olvidado. Recursos vulgares, tanto de acción como de palabra, que vuelven a hacerse presentes a pesar de que Pepe Arias los repudió en un tiempo” (Mundo Argentino 31.3.43)
“En esta producción, donde se ha tratado de aprovechar todas las condiciones cómicas de Pepe Arias, se evidencia en el intérprete condescendencia, no entusiasmo, y ello, naturalmente, repercute en su labor. Repite sus recursos habituales y extrema la lentitud de su forma de hablar, llevgando a retardar el ritmo del film. Manuel Romero, director y autor del libro, ha utilizado toda suerte de recursos, logrando la carcajada en algunos momentos, si bien se cargan excesivamente las tintas” (HdC 1943)
“Ineficaz y elemental caricatura sobre los ambientes del cine y el fútbol hecha por Romero, interpretada por Pepe Arias” (Di Núbila)





La guerra la gano yo
Dir. Francisco Mugica, arg. y g. Sixto Pondal Ríos y Carlos Olivari, elenco Pepe Arias, Ricardo Passano hijo, Alberto Contreras, Virginia Luque, Gogo Andreu, Chela Cordero, Jorge Salcedo, Perla Alvarado, Esperanza Palomero, Bernardo Perrone, Percival Murray, Carlos Montalván, Malena Podestá, Mercedes Gisper, Warly Ceriani, Sofía Merli
“Pepe Arias realiza una labor de humano relieve, de cálida emoción sugestiva y dramática o de graciosa y comunicativa alegría, según lo requieran las circunstancias de su papel y de las situaciones dominantes. Su fisonomía ha sido captada con adecuado movimiento para precisar lo expresivo de sus matices, y es así que basta con verlo para valorar las emociones más diversas, dentro del tono variado de la comedia, hasta la amargura final, en que se muestra al intérprete a la altura de sus grandes condiciones. Han escrito los autores del argumento y los diálogos, Sixto Pondal Ríos y Carlos Olivari, un tema que se vincula a la actividad del mundo, y con ello han animado singularmente la película. Claro está que todo se ha trazado con sentido humorístico en los planos más visibles, pero no por eso deje de verse, en las referencias fugaces a la guerra como en las demostraciones de la especulación que despierta, un fondo de sátira no exento de seriedad. (…) Sobresale como creación y como dibujo la figura del personaje central, espíritu simple, que sólo ve la vida desde un interés particular hasta que la vida misma lo renueva. No se ha querido ahondar en su psicología, manteniéndolo al nivel general de la risa, pero aun en ese plano adquiere valores de humanidad perfilada. (…) La dirección del film, que obtiene ruidosa hilaridad en el público con su gracia sana y limpia estructura, ha sido ejercida por Francisco Mugica” (LN 15.12.43)
“Supera esta película las últimas interpretadas por Pepe Arias, por la bondad del libro, que tiene, empero, serios altibajos, especialmente en la brusca regeneración del protagonista. Este tiene amplias posibilidades de lucimiento, resultando eficaz en algunas salidas ocurrentes, pero empleando un énfasis contraproducente en muchas y extensas partes del diálogo. Se abusa, asimismo, de los primeros planos, que redundan en perjuicio de la acción cinematográfica. (…) Pepe Arias tiene una actuación preponderante, logrando algunas oportunidades el buen actor característico, Alberto Contreras; Ricardo Passano (h), en un rol de relativa responsabilidad, la nueva figura, Virginia Luque, que evidencia simpatía y desenvoltura” (HdC 1943)
“Faltaron imaginación e ironía para explotar las interesantes posibilidades del tema y el film se extravió en conversaciones opacas” (Di Núbila)




Las seis suegras de Barba Azul
Dir. Carlos Hugo Christensen, g. César Tiempo, elenco Pepe Arias, Guillermo Battaglia, Alberto Contreras, Diego Martínez, Susana Freyre, María Santos, Amalia Sánchez Ariño, Herminia Mancini, Gloria Ferrandiz, María Esther Buschiazzo, Olga Casares Pearson, Raquel Notar
“Christensen ha movido esta fábula con ágil desenvoltura, manteniendo su carácter y aún acentuándolo en determinadas circunstancias en que la farsa se hace más visible para el público. Pepe Arias en uno de sus trabajos más interesantes para la pantalla” (LN 8.45)
“Pepe Arias en una farsa amena” (EM 11.8.45)
“Pepe Arias da vida a un personaje distinto a los comunes” (Rad 18.8.45)
“Excelente idea para farsa tenía esta película, pero no se ha sabido imprimirle tono de tal. En primer término, es demasiado lento su ritmo, especialmente en los primeros actos, que resultan cansadores, y, además, no se desarrolla en un tono uniforme, sino que salta de lo caricaturesco a lo sentimental, careciendo el film, en general, de naturalidad, tanto en sus secuencias como en el diálogo. Este es interesante, con numerosas ocurrencias de ingenio logrado pero dicho con excesivo énfasis, especialmente por parte de algunos intérpretes que se han tomado demasiado en serio lo grotesco de las situaciones. (…) Pepe Arias realiza una buena labor, sin alcanzar la eficacia de trabajos anteriores. Animan la película en su segunda parte las jóvenes figuras femeninas, en particular Susana Freyre, graciosa y desenvuelta, que se confirma como figura de amplias posibilidades, e Ivonne Lescaut, que dice con tierno acento. Exagerados, en su mayoría, los intérpretes veteranos” (HdC 1945)




La mujer más honesta del mundo
Dir. Leopoldo Torre Ríos, g. L. Torre Ríos y Leopoldo Torre Nilsson sobre obra teatral de Enrique Gustavino, elenco Pepe Arias, Ana María Lynch, Miguel Faust Rocha, Gogo Andreu, Jorge Salcedo
Producida en 1947 fue prohibida en Buenos Aires, no se exhibió en salas comerciales importantes, sí en algunos cines de provincias, efímeramente





Rodríguez supernumerario
Dir. Enrique Cahen Salaberry, g. Wilfredo Jiménez sobre obra teatral de Ivo Pelay, elenco Pepe Arias, Golde Flami, Floren Delbene, Nelly Duggan, María Santos, Rafael Frontaura, Ilde Pirovano, Maruja Roig, Ricardo Castro Ríos
“Del teatro al cine sin mejora alguna” (Cri 5.48)
“Demuestra Pepe Arias méritos para el grotesco en una obra con muchos defectos” (Rad 9.6.48)
“Vehículo para Pepe Arias, está realizada en tono menor y mantiene un discreto interés. El protagonista está constantemente en el cuadro, en situaciones cómicas y grotescas, compuestas para su lucimiento. Falta inspiración y humanidad a la adaptación, de la que pudo sacarse amplio partido, y de este modo el relato transcurre con frialdad. Por lo demás, se ha forzado, con detrimento de la lógica, el giro de varias escenas con el evidentemente propósito de «servir» a Pepe Arias. (…) Arias se desenvuelve con comodidad en el papel central y obtiene aciertos reideros cuando el libro se lo permite, aunque fatiga la repetición de sus recursos. Golde Flami, Floren Delbene, Rafael Frontaura y demás miembros del reparto lo secundan correctamente. La debutante Nelly Duggan destaca su fotogenia. Los diálogos ofrecen la misma chatura general de la película y sólo alcanzan parciales aciertos de humor. Tiene un ritmo animado y una factura técnica regular” (HdC 1948)




Fúlmine
Dir. Luis Bayón Herrera, g. Rodolfo M. Taboada, arg. José Fernández del Villar sobre personaje de Guillermo Divito, elenco Pepe Arias, Pierina Dealessi, Julio Renato, Homero Cárpena, Marga Landova, Adolfo Stray
“Pepe Arias reedita su eficacia cómica” (Cl 2.49)
“Desventuras de un personaje caricaturesco en Fúlmine” (Dem 3.2.49)
“Desperdiciada como gran película, muestra en cambio a Pepe Arias en gran labor” (Rad 12.3.49)
“Con un personaje propicio se ha construido un vehículo eficaz para Pepe Arias. Fúlmine constituye un logrado pasatiempo reidero para populares, en el cual, con recursos del viejo sainete criollo, se ha explotado el popular tipo de las historietas cómicas. Algunos toques de emoción primaria y directa, y el buen aprovechamiento del intérprete central —mejor que en las últimas películas suyas— se suman para que el grotesco guste a la mayoría y prometa satisfactorias recaudaciones. (…) El diálogo, abundante en lugares comunes, incluye de todos modos una serie de chistes que tiene repercusión en el público a que Fúlmine va destinado” (HdC 1949)




Todo un héroe
Dir. Luis Bayón Herrera, g. Rodolfo M. Taboada sobre obra teatral Il marito che cerco de Sergio Pugliese, elenco Pepe Arias, Delfy de Ortega, Milagros de la Vega, Eduardo Sandrini
“Buena idea transformada en una película mediocre” (EM 4.49)
“Todo un héroe: un papel característico de Pepe Arias” (Dem 21.4.49)
“Hace reír la película Todo un héroe” (ELid 22.4.49)
“Es una de esas películas buenas que pudieran ser mucho mejor. Una de esas que dejan conforme, pero que a poco que se las analiza se llega a la conclusión de que merecieron resultar mejor. Y eso ocurre porque su idea central es rica en posibilidades cinematográficas que no se supieron ver o que deliberadamente se pasaron por alto. (…) Pepe Arias tiene altibajos en su labor. Y pronunciados. Por momentos está muy bien. A veces, definitivamente mediocre” (Mundo Argentino 4.5.49)
“Una comedia con muchos defectos anima Pepe Arias” (Rad 30.4.49)




Una noche cualquiera
Dir. Luis Mottura, g. Julio Porter sobre obra teatral Una sera como un altra de Pietro Tellini, elenco Pepe Arias, Elena Lucena, Mario Fortuna, Gregorio Cicarelli, Panchito Lombard, María Gámez, Oscar Villa, Mario Faig, Santiago Rebull, Cayetano Biondo. Luis García Bosch, Rodolfo Crespi
“Tiene eficacia el nuevo film local Una noche cualquiera” (LR 22.6.51)
“Tiene aciertos parciales - Luis Mottura vuelve a dirigir con un sentido más teatral que cinematográfico y encuentra en los intérpretes principales, acaso con la única excepción de Elena Lucena, fácil eco” (EM 22.6.51)
“Carece de interés dramático” (Kis, ELab 23.6.51)
“Pepe Arias en otro intento por recuperar su prestigio. Poco alentador el estreno de noches pasadas” (Ant 3.7.51)
“De nuevo estamos en el comienzo: resulta teatro fotografiado” (Rad 30.6.51)
“Reapareció Pepe Arias” (Mundo Radial 109, 28.6.51)
“Por demasiado extensa y vacua, no conforma al espectador. Su historia sobre actores fracasados y sobre el hallazgo casual de la felicidad por tres desheredados ofrecía interesantes perspectivas dramáticas y humanas, pero se las ha pasado casi por alto para prestar atención a lugares comunes y latiguillos de antiguo grotesco, que ya no tienen mayor efecto sobre el público actual. (…) Todo el relato asoma forzado y eso incide sobre los actores, cuyos trabajos también son forzados; esto se nota más en Pepe Arias, ya que aparece casi continuamente en el cuadro y tiene que decir la parte más abundante del diálogo; Elena Lucena, de gran espontaneidad, y Mario Fortuna, con buenas posibilidades, salvan mejor sus compromisos, no así Gregorio Cicarelli, pese a su correcto desempeño” (HdC 1951)




Mercado de Abasto
Dir. Lucas Demare, g. Sixto Pondal Ríos y Carlos Olivari, elenco Tita Merello, Pepe Arias, Juan José Míguez, Pepita Muñoz, José De Angelis, Luis Otero, Marcelle Marcel, Joaquín Petrosino, Luis Tasca, Inés Murray, Berta Moss
“Colorida pintura de un ambiente” (ELid 4.2.55)
“La habilidad directiva de Lucas Demare a través de uno de sus trabajos más logrados, consigue mover con acierto el vasto conglomerado de personajes que desfilan dentro de ese porteñísimo ambiente reflejado en Mercado de abasto. (…) En cuanto a la interpretación cabe el elogio unánime. Tita Merello con fuerza y sincera convicción, anima a la heroína del relato, destacándose especialmente el trabajo de Pepe Arias, quien resurge cinematográficamente con humanidad, expresión y espontaneidad” (LEp 4.2.55)
“A gusto de la clientela” (PBT 18.2.55)
“El ambiente del mercado de Abasto, con sus tipos pintorescos, sus incidentes explosivos, tanto cómicos como sentimentales, y su lenguaje colorido, ha sido explotado para componer una historia que llega al espectador local por vías seguras y directas, divirtiéndolo fácilmente. Casi toda la acción transcurre en el mercado, muy bien reproducido, lo que pone en el cuadro un marco de realidad; matices de melodrama se han usado para alternar con las notas risueñas, que predominan, y que cuentan en Tita Merello con una animadora avezada, a sus anchas en un papel que tiene perfectamente dominado, cuya eficacia está probada desde hace tiempo y al que han servido adecuadamente en esta ocasión los libretistas Pondal Ríos y Olivari. Ella relegan a segundo plano a los demás, ya que los únicos papeles de cierta importancia, entre los restantes, son los que están a cargo de Pepe Arias, monocorde en la dicción y el acento, y de Juan José Míguez, muy aplomado; las otras figuras colaboran eficientemente. Lucas Demare ha conducido el asunto apuntando a su repercusión popular, que consigue; le ha dado animación, que aparece reforzada por el movimiento de cámara y la ceñida compaginación” (HdC 9.2.55)
“El ambiente del porteñísimo mercado, con sus tipos pintorescos, sus incidentes explosivos y su lenguaje colorido, fue aprovechado para componer una historia asainetada que divirtió por vías directas y sirvió a Tita Merello y a Pepe Arias (más a ella que a él) personajes de extracción populares que animaron a sus anchas” (Di Núbila)




Estrellas de Buenos Aires
Dir. Kurt Land, g. Carlos A. Petit, elenco Pepe Arias, Maruja Montes, Juan Verdaguer, Alfredo Barbieri, Don Pelele, Pedro Quartucci, Thelma del Río, Nené Cao, Alba Solís, Oscar Valicelli, Elena Lucena, Chato García, Lalo Malcolm, Gloria Ferrandiz, Antonia Herrero, Carlos Estrada
“Vióse Estrellas de Buenos Aires - Con elementos de revista y desfile de intérpretes se realizó la película Estrellas de Buenos Aires, expresión modesta y sin ambición de jerarquía cinematográfica” (LN 21.7.56)
“Manera lamentable de utilizar el cine” (LP 20.7.56)
“No es esta película nada más que una trasnochada revista fotografiada” (NG 7.56)
“Basada en un guión de Carlos A. Petit no es ni más ni menos que una revista fotografiada. Con un poco de habilidad e ingenio se le hubiera podido dar ritmo cinematográfico, pero sus realizadores prefirieron la línea del menor esfuerzo y basaron el éxito del film en la presentación de primeras figuras del teatro nacional. (…) El director, Kurt Land, esta vez, más que un conductor de la acción, fue dirigido por los astros y estrellas de este desfile del teatro porteño” (Dolly Shaw, Dem 21.7.56)
“Es la revista del teatro El Nacional filmada, con algunos breves incidentes usados como nexo entre un cuadro y otro; los números se rodaron en el mismo escenario de la sala —estrecho desde el espectáculo cinematográfico— y la fotografía en blanco y negro, aunque correcta, no da atractivo visual a elementos que el público actual reclama en color” (HdC 1956)




La mujer del zapatero
Dir. y g. Armando Bó, arg. Carlos Galettini, c/ Isabel Sarli, Pepe Arias, Pepita Muñoz, Roberto Blanco, Vicente Forastieri, Semillita
“El único interés que presenta es el relativo a descubrir algún diálogo en que imagen y sonido combinen” (LP 5.65)
“Pieza eminentemente comercial, su propósito es atraer contingentes populares de entrada con la combinación Isabel Sarli-Pepe Arias más el título, o dicho en otras palabras, desnudos, comicidad y cuernos. Da lo primero y lo último, y en cuanto a risas, las cosecha en mayor cantidad cuanto menos discriminador sea el público, pues sus recursos oscilan entre primarios y burdos. La cámara se demora largamente sobre los protagonistas, buscando explotar el sex-appeal de la Sarli y sus efectos sobre la cara de Pepe Arias, y los escenarios son exteriores e interiores de un pueblo bonaerense” (HdC 2.6.65)
“Devolvió al cine al veterano Pepe Arias. Obra efectista e incompetente, aun procaz (Antonio A. Salgado, Tiempo de Cine 20/21, 1966)




La señora del intendente
Dir. y g. Armando Bó, c/ Isabel Sarli, Pepe Arias, Pepita Muñoz, Héctor Calcaño, Oscar Valicelli, Enrique Beluscio, Semillita, Víctor Bó, Inés Murray, Adelco Lanza
“Desenfado y humor grueso” (EM 6.67)
“Política y sexo con ánimo jocoso, Isabel Sarli ofrece mondongo a los parroquianos de un restorán, junto con su ombligo y más. I. S. vestida. I. S. desvestida. I. S. se mueve ceñida, detalles de atrás y de adelante. I. S. se mueve. I. S. se recuesta en ropas sucintas, gira, se exhibe, abre la boca, cierra la boca. Un médico de pueblo intenta una carrera política apoyada en adhesión popular a la dama. Tratamiento peyorativo de la política y del pueblo. Diálogos gruesos. 90 minutos de celuloide. Mala” (Análisis 5.6.67)
“Con atisbos de deplorable muestra, en la que uno se siente profundamente triste ante la imagen del recientemente desaparecido Pepe Arias, este film no aporta nada a lo nuestro. Su mayor valor reside en que se nota que no tiene interés en aportar nada. Sólo se trata de un nuevo negocio bien encaminado” (Gente 1967)
“Regular” (GdlE 6.6.67)