Teleficciones 1 Los programas (1951-1970)

Teleficciones 4 - Su gente

Teleficciones 2 Los programas (1971-1990)

Teleficciones 5 - Su gente

Teleficciones 3 Los programas (1991-2012)

sábado, 25 de febrero de 2017

MUSICA

Sergio Pujol en ESPECTACULARES SUCESOS ARGENTINOS 2. 1941/1950 dictò càtedra.
Y aquì compartimos cinco de sus reflexiones.

SERGIO PUJOL DIXIT 1

Los años 30 producen una modificación sustancial de la cartografìa, tanto en términos genèrico/musicales como espaciales: ensanchamiento de calle Corrientes, surgimiento de salas nuevas (Opera, Gran Rex), consolidación de la confitería céntrica con orquesta, desaparición del viejo cabaret en reemplazo por la boite, cierre de piringundines bajo el imperio de la Ley de Profilaxis Social de 1936, etcétera. Eso para empezar.
En cuanto a géneros, a principio de los 40 había una oferta de música nativa inimaginable en la década de los 20. En 1921 el debut de Andrés Chazarreta en el Politeama había sido un hecho màs polìtico que social, en la medida que la corriente nacionalista buscaba contrarrestar la ola ascendente del tango con una muestra de folklore de las provincias, especialmente de Santiago del Estero. Por otra parte, a lo largo de los 30 se desarrolló en el tango un concepto orquestal diferente, con un rol más destacado del cantor (ya no tanto "estribillista"), y la figura de la mujer cancionista muy consolidada. En ese sentido, creo que el cine sonoro cumplió un papel relevante. ¿O no fueron mujeres las verdaderas estrellas musicales de la película Tango!? Finalmente, en los 30 el jazz pegó un salto importante, se incorporó definitivamente al gusto musical de los argentinos. Sobre esa base llegaron los 40.

SERGIO PUJOL DIXIT 2

Cuando se habla "de los 40", al menos en el mundo del tango, se considera un período cuyos límites exceden el decenio en cuestión. Para alguno, los 40 comienzan con el debut de la orquesta de Juan D'Arienzo en 1935. No quiero restarle importancia al hecho -el piano picado, muy rítmico de Rodolfo Biaggi le otorgó a la formación una fuerza rítmica bastante inusual para la época-, pero no me parece que sea un hito tan relevante como para hablar de una nueva época para el género.
El nacimiento de las orquestas de Osvaldo Pugliese y Aníbal Troilo (en 1937 y 1939 respectivamente) podría interpretarse como un signo muy auspicioso para el baile del tango. Creo que por ahí empiezan "los 40", entre el 37 y el 39.
Fueron años de renacimiento del género, después de la crisis de buena parte de los 30. Y de gran crecimiento. Se consolidaron nuevos compositores y autores -el tándem Troilo-Manzi, por ejemplo, o la dupla de los hermanos Virgilio y Homero Expósito- y una línea de poesía sentimental de la que Horacio Sanguinetti ("Nada", "Moneda de cobre", "Tristeza marina") y José María Contursi ("En esta tarde gris", "Gricel", "Cristal") fueron quizá los exponentes más exitosos y requeridos, emergentes de lo que se dio en llamar "generación del 40". No me olvido de Discépolo, Manzi y Cadícamo, pero ellos venían escribiendo desde antes.

SERGIO PUJOL DIXIT 3

El florecimiento del cantor de orquesta fue un hecho clave, que afectó, incluso, la forma de trabajo de los autores y compositores, a la vez que dinamizó a las orquestas. Si bien en los 40 los "dueños" de las orquestas eran los directores, los cantores superaron aquel rol un tanto acotado que había tenido los estribillistas de los 20 y los 30. En suma, los cantores de los 40 se convirtieron en los voceros o intérpretes de lo que comúnmente se llama "el sentir popular". Basta pensar en Francisco Fiorentino, Angel Vargas, Alberto Marino, Raúl Berón, Raúl Iriarte, Alberto Podestá, Roberto Rufino, Alberto Castillo y de modo sobresaliente Floreal Ruiz, por no mencionar a los cantores de las orquestas de D'Arienzo y Pugliese, dos orquestas particularmente bailables que tampoco se privaron de tener cantores muy elocuente.

SERGIO PUJOL DIXIT 4

Algunos -empezando por Julio Cortázar en su nota "Gardel" publicada en Sur en 1953- se apresuraron a identificar al tango de los 40 con la emergencia del peronismo. De todas maneras, no diría que el boom tanguero de los 40 haya sido un fenómeno netamente peronista, como quizá sí lo fue la proliferación de peñas folclóricas y salones de baile para los provincianos. En realidad, si tenemos en cuenta, como variable, los estrenos de grandes tangos, hay que decir que el ciclo más prolífico no va mucho más allá de 1944. Muchas de las piezas del repertorio folclórico que con los años serían clásicas del género se dieron a conocer a partir de 1945.

SERGIO PUJOL DIXIT 5

El crecimiento del tango fue un efecto secundario de las políticas del gobierno peronista, mientras que la legitimación del acervo folclórico respondió a una política cultural claramente orientada. Quizá fue así por el deseo de Perón de asignarle un sentido más federal a la música popular. O tal vez como concesión a ese nacionalismo "esencialista" -más aristocrático que verdaderamente popular- que hasta ese momento había tenido una relación algo tensa con el gobierno populista.


jueves, 23 de febrero de 2017

1950

Un informe global sobre el año en que consideramos culmina la década, 1950.

Se calentó la Guerra Fría, con el enfrentamiento entre las dos Coreas; a partir del 25 de junio Corea del Norte, con el apoyo de soviéticos y chinos se enfrentó con su vecino del sur, que logró la primera “acción política-militar” favorable de las Naciones Unidas, con el decisivo apoyo de los Estados Unidos. La participación argentina en favor del sur fue modesta; en lugar del prometido envío de tropas, contribuyó con alimentos.

En el año del primer ensayo nuclear soviético, se produjo una “explosión” futbolística: el Maracanazo. El modesto equipo del Uruguay obtuvo el campeonato del mundo de fútbol, superando 2 a 1 al arrogante Brasil, en el mítico estadio carioca. Más modesto fue el campeonato mundial de básquet de la Argentina, derrotando a los Estados Unidos (en realidad un equipo de una fábrica estadounidense) por 64 a 50 en el Luna Park.

En el “Año del Libertador General San Martín” (todos los documentos públicos, diarios, revistas e impresos debían encabezarse con esa frase) se creó la Comisión Nacional de Energía Atómica, la Ciudad Universitaria de Buenos Aires y un anfiteatro en Mendoza.
Aprovechando que algunas publicaciones no incluyeron la frase el gobierno clausuró más de 40 diarios opositores, que sumado a la expropiación de las existencias de papel de diario y al férreo control a las radios, le dio un control cada vez más amplio de los mecanismos de difusión en todo el país.
La relación gobierno/oposición se tensó, deteniendo al líder radical Ricardo Balbín (privado de sus fueros) en marzo, por desacato a la investidura presidencial. El 1 de enero de 1951 Balbín fue indultado.
A la muerte del dramaturgo irlandés George Bernard Shaw y los escritores Heinrich Mann, George Orwell y Cesare Pavese se suman la de las intérpretes María Melato (italiana), Virginia Fábregas (mexicana), el músico Kurt Weill, el director ruso Alexander Tairov y varias figuras de importancia en el cine: Emil Jannings, Walter Huston, Rex Ingram, el cantante Al Jolson, Alf Sjöberg y John M. Stahl.
Otra pérdida sentida fue la del bailarín ruso Vaslav Nijinsky.
En la Argentina murieron los escritores Baldomero Fernández Moreno y Alberto Gerchunoff, el músico y director teatral Arturo De Bassi, el autor Mario Benard y varios intérpretes: Sebastián Chiola, Vicente Climent, el español Manuel Collado (en Montevideo) y Narciso Ibáñez (padre del célebre Narciso Ibáñez Menta, conocido en sus inicios como “Narcisín”, para diferenciarse de su padre).

Otro año excelente en materia de incorporaciones al ambiente teatral: el escritor Juan Carlos Ghiano y varios intérpretes: Alfredo Alcón, Oscar Ferrigno, Eva Dongé, Lía Gravel, Lydé Lisant, Julia Sandoval y Fabio Zerpa. Y un hombre fundamental para el desarrollo del teatro independiente: el director Marcelo Lavalle. Con el tiempo director de éxitos comerciales, también debutó Eduardo Vega. Además irrumpió en una sala teatral la niña (casi un bebé) Marta González.
La estrella cinematográfica Laura Hidalgo ingresó al teatro en la compañía de quien será su marido, Narciso Ibáñez Menta; el teatro de revistas vio los primeros trabajos en el centro porteño de José Marrone y Alfredo Barbieri y quedó asombrado por la escultural Nélida Roca.
Y como si esto fuera poco… se incorporaron, provenientes de México y de una gira latinoamericana, Ana María Campoy y José Cibrián, comediantes que encabezarán compañía durante décadas.

En la pujante ciudad de Avellaneda, en el sur del conurbano bonaerense, se inauguró el cine San Martín, con 3000 butacas.
Más modestos los nuevos escenarios del teatro porteño: se inauguraron el Ariel, en Montevideo 361, con Enrique T. Susini como director y el Imperio, en Ayacucho 2071, con la representación de La sirena varada.
El teatro independiente presenció el surgimiento de varios grupos que harán historia: Nuevo Teatro, Instituto de Arte Moderno, Organización Latinoamericana de Teatro y Teatro Estudio.
Nombres fundamentales de la historia del teatro argentino (entre ellos Alejandra Boero, Pedro Asquini, Héctor Alterio y Carlos Gandolfo) constituyeron el 16 de junio de 1950 Nuevo Teatro, Cooperativa de Trabajo Limitada. En su larga trayectoria participaron entre otros Ana Forgue, Sergio Corona, Esther Ducasse, Alma De Cecco (Alma Bressan), Mirko Alvarez, Isidro Fernán Valdez, Onofre Lovero, Alberto Panelo, Domingo Alzugaray, Ricardo Trigo y Enrique Pinti.
Pocos días después (el 17 de julio de 1950) María Antonieta de Moroni y Hernán Lavalle Cobo fundaron el Instituto de Arte Moderno, el IAM, donde Marcelo Lavalle dirigirá decenas de obras.

Varios actores que triunfarán en el teatro profesional darán sus primeros pasos en el IAM: Violeta Antier, Hilda Suárez, María Elina Rúas, Beatriz Bonnet, Juan José Edelman, Duilio Marzio, Hugo Caprera, Ignacio Quirós, Jorge Rivera López y Julio De Grazia. Otros intérpretes de valía fueron Renée Monclaire, Mercedes Sombra, María Esther Corán, Martha Reguera (con el tiempo prestigiosa directora de televisión), Miriam van Wessen, Márgara Alonso, Lydé Lisant, José María Fra, Roberto Aulés, David Cureses, Roberto Dairiens y Armando Lopardo.
La Organización Latinoamericana de Teatro (OLAT) fue fundada por Alberto Rodríguez Muñoz en setiembre de 1950. El propio Rodríguez Muñoz y Yirair Mossian fueron los principales directores, con elencos que contaron entre sus filas a Lía Gravel, Velia Chaves, Salo Vasochi, Jorge Lavelli y David Tonelli.
El Teatro Estudio fue fundado en mayo de 1950 por Roberto Pérez Castro, Amelia R. A. de Battaglia y Gustavo Auster, ocupando inicialmente el local de Tucumán 844.
La presencia del célebre actor y director francés Jean Paul Barrault fue uno de los acontecimientos del año teatral.

En agosto se fundó el Ateneo Cultural Eva Perón, con la finalidad de vincular la difusión de la doctrina peronista a las actividades artísticas. Integrado únicamente por mujeres, la ascendente actriz Fanny Navarro fue la primera presidenta. Silvana Roth (con el tiempo diputada nacional) la vicepresidenta; completaban la primera comisión directiva Sabina Olmos, Pierina Dealessi, Perla Mux, Nelly Daren, Malisa Zini, Iris Marga, Tulia Ciámpoli, Rosita Contreras, Rosa Catá, Lea Conti y Adriana Alcock.

Inexorablemente se acercaba la televisión a la Argentina. En agosto se realizaron transmisiones experimentales en el Hospital Rivadavia durante el VII Congreso Internacional de Cirugía.

Concluye la mitad del siglo con 26 teatros en Buenos Aires: Colón, Cervantes, Municipal General San Martín, Buenos Aires, El Nacional, Apolo, Cómico, Smart, Variedades, Liceo, Avenida, Marconi, Odeón, Maipo, Comedia, Astral, Argentino, Soleil, Alvear, Grand Splendid, Imperio, Ateneo y el recién inaugurado Ariel, además de las pequeñas salas independientes.

Aunque los dos reclamos centrales del ambiente teatral sean la necesidad de renovar repertorios y crear nuevas salas, en los últimos años algunas salas se construyeron o se destinaron al teatro: Presidente Alvear, Cómico, Buenos Aires, Astral, Empire, Grand Splendid, Imperio y Ateneo.

Record de estrenos en el cine nacional: 57 películas. También record de traslaciones del teatro al cine: 17, entre ellas Arrabalera, dirigida por Tulio Demicheli, con Tita Merello, adaptación de Un tal Servando Gómez de Eichelbaum; El puente, sobre el reciente estreno de Carlos Gorostiza, dirigida por el propio autor en dupla con Arturo Gemmiti y Filomena Marturano, llevada al cine por el mismo director y la misma dupla actoral del teatro: Luis Mottura, Tita Merello-Guillermo Battaglia.
Lo más destacado del año fue Escuela de campeones (dirigida por Ralph Pappier), Nacha Regules (Amadori, con su esposa, Zully Moreno, como protagonista), Surcos de sangre (dirigida por Hugo del Carril), El último payador (de Pappier y Homero Manzi), El crimen de Oribe (de Leopoldo Torres Ríos y su hijo, Leopoldo Torre Nilsson), La vendedora de fantasías (Daniel Tinayre), La culpa la tuvo el otro (Lucas Demare) y dos provenientes del teatro: Arrabalera y La barra de la esquina, dirigida por Saraceni, sobre la vieja obra de Goicoechea y Cordone.
A la oferta cinematográfica se sumaban 200 ediciones regulares de noticieros y 50 películas entre viajes, documentales, etcétera.

Algunas de las compañías o elencos encabezados por primeras figuras durante la temporada porteña: Paulina Singerman en el Apolo, Luis Arata en el Alvear, Luis Sandrini en el Astral, Pedro López Lagar en el Cómico, Ana Lassalle en el Liceo y Maruja Gil Quesada en el Marconi. En el Cómico y el Smart formaron rubro Olinda Bozán y Mario Fortuna, en el Buenos Aires comenzó su exitosa carrera en la Argentina la Gran Compañía de Comedia José Cibrián-Ana María Campoy, en El Nacional se presentó Narciso Ibáñez Menta, con Milagros de la Vega y Laura Hidalgo.
La brasileña Dulcina de Moraes encabezó la Compañía Argentina de Comedia que llevaba su nombre, los españoles María Guerrero y Pepe Romeu se presentaron en el Grand Splendid y en el Buenos Aires actuó la Compañía Argentina de Comedia Santiago Gómez Cou-Irma Córdoba-Jorge Salcedo.
En teatro de revistas el Casino presentó la Compañía de Grandes Espectáculos Musicales Pepe Arias y en el Maipo las atracciones principales eran Marcos Caplán, Sofía Bozán, Thelma Carló, Carlos Castro y Adolfo Stray.
El Cervantes continuó con un repertorio ecléctico, cinco obras durante el año, incluyendo alguna con pocos ensayos, para la Semana de la Lealtad.
En su edición del 3.11.50 El Día titulaba “Un año sin levantar la puntería”. Los empresarios teatrales eran los principales destinatarios de la crítica: “Nada halagador al espíritu ha resultado este año la calidad de las pocas comedias (comedia en su auténtica expresión) vernáculas, dadas a conocer en las reducidas salas porteñas. Los empresarios teatrales que otrora tenían algo de Quijote, ahora se han vuelto cambalacheros y sienten un fanático culto por el enriquecimiento apresurado que los ha vuelto insensibles, amodorrando todas sus fibras espirituales, las mismas que nos deleitaron hace varios lustros”.
Se quejaba de las cifras astronómicas de representaciones durante dos o más temporadas, y puntualmente de “Ziclis por todos lados”, verdadera injusticia porque durante 1950 apenas se representaron tres obras de autoría.
Concluía El Día: “Surge pues el interrogante: ¿Dónde se representará alguna comedia escrita con pulcritud y con hondo sentir? Salvo el caso que sigamos permitiendo la invasión de obras extranjeras tipo Prontuario, que además de no amoldarse a la idiosincrasia argentina, es una obra anticristiana, sembrada de taras que afean la vida y rebajan la dignidad del hombre”.


martes, 21 de febrero de 2017

CINE 

Extractos de críticas de tres películas representativas del período 1941/1950.
Una década contradictoria.
Con gran desarrollo en la actividad, con grandes discusiones sobre la estética imperante.
Y con fundamental participación de los gobiernos de turno, ante de la escasez de película virgen.


 La guerra gaucha

Dir. y g. Lucas Demare, arg. Ulyses Petit de Murat y Homero Manzi sobre relatos de Leopoldo Lugones, elenco Enrique Muiño, Angel Magaña, Francisco Petrone, Sebastián Chiola, Amelia Bence, Ricardo Galache, Dorita Ferreiro, Elvira Quiroga, Pérez Bilbao, Carlos Campagnale, Aquiles Guerrero, Roberto Combi, Amílcar Leverato, Antonio Cytro, Carlos Benso, Roberto Prause, René Mugica, Raúl Merlo, Ricardo Reinaldi, Alberto Contreras, Antonia Rojas, Laura Moreno, José López, Leticia Scuri

“Se incorpora pues como una magnífica realidad a la historia más noble de la cinematografía argentina” (LN 11.42)

“No es posible en el reducido espacio de una crónica narrar lo que en La guerra gaucha ocurre. Preferimos, en cambio, substituir esas palabras por las del elogio abierto que este film merece. La guerra gaucha es, sin duda, una producción de valores extraordinarios, que ha sabido dar a nuestro cine un impulso violento. Es la película que necesariamente tendría que nombrarse cuando en el porvenir se haga la historia de la pantalla argentina y se mencionen aquellas producciones que marcaron a través de su desenvolvimiento un jalón de verdadero mérito“ (Mundo Argentino 2.12.42)

“Justifica esta producción extraordinaria la excepcional expectativa que despertara su estreno. Un libro de gran interés y una preocupación poco habitual en nuestro ambiente por el mayor perfeccionamiento en la realización ha dado sus frutos. Puede figurar al lado de las buenas producciones épicas de origen extranjero, por su excelente técnica, la belleza y majestuosidad de sus escenarios, la autenticidad de los ambientes, la interpretación y caracterización de todos los personajes, su autóctono fondo musical y la humanidad y heroicidad de la epopeya que relata, a rasgos sencillos y conmovedores. (…) Obra de conjunto en la realización e interpretación, destaca empero la labor de Enrique Muiño, el heroico sacristán. Francisco Petrone recio y tierno. Angel Magaña que, con Amelia Bence, juega el romance del film; Sebastián Chiola, Elvira Quiroga y el niño Carlos Campagnale, protagonista de un episodio intensamente conmovedor” (HdC 1942)

“Transmitió con contagiosa vibración el fervor de la lucha por la libertad, puso en la pantalla un patriotismo electrizante y exaltó las virtudes humanas que exigen las horas supremas: valor, generosidad, sacrificio, integridad. En su impetuosa corriente emotiva se integraron personajes de una riquísima colección tipológica, que con su callado pero inspirador heroísmo activaron la adhesión del público; acción, espectáculo, certeros y hábilmente dosificados toques de tragedia, ternura, romance, humor y pensamiento; autenticidad espiritual y física, excelente interpretación, sobresaliente técnica y una subyacente energía épica” (Di Núbila)


Donde mueren las palabras

Dir. Hugo Fregonese, g. Homero Manzi y Ulyses Petit de Murat, elenco Enrique Muiño, Enrique Garzay, Héctor Méndez, Italo Bertini, Aurelia Ferrer, María Ruanova, Linda Lorena

“Tiene el film un tono dramático al que presta jerarquía Enrique Muiño, que vive con sinceridad su personaje de obseso. El argumento de Petit de Murat y Manzi —pequeño en su esencia— adquiere tal densidad y el vigor necesarios para llegar con firmeza a la sensibilidad del espectador. Se siente la presencia de un clima fuerte; al que la música presta extraordinaria sugestión, proyectándose como fondo permanente de la acción” (King, Mundo Argentino 8.5.46)

“Ambicioso trabajo realizado con digno criterio” (Rad 4.5.46)

“Tiene un asunto y una concepción extraños esta película que constituye un encomiable esfuerzo artístico. El tema es, como decimos, original y planteado en tal forma que intriga al espectador y mantiene tensa la acción, a pesar de su ritmo más bien lento y de las frecuentes interrupciones del hilo narrativo. El tono es poético, de un dramatismo fuerte, demasiado acentuado y sin que lo alivien detalles risueños. (…) Presenta a Hugo Fregonese como director, en un trabajo que le permite lucirse en el natural movimiento de los personajes y en la buena composición de las escenas, habiendo tenido un excelente aliado en el director de fotografía, José María Beltrán, en las tomas originales, sin que se haya exagerado, empero, el virtuosismo de la cámara. Muy buenos los decorados y perfectamente captado el abigarrado ambiente de entretelones, donde transcurre la mayor parte de la obra. Se incluye, además, algunos exteriores muy bien fotografiados. Volviendo a los actores, Enrique Muiño realiza una buena labor, profundamente dramática; muy en tipo Italo Bertini y Héctor Méndez. Interesante y de labor sobria la nueva figura femenina, Linda Lorena, en un papel breve pero de posibilidades. Correctos los demás. El fondo musical, como algunos de los actores, acentúa por momentos excesivamente el dramatismo de la acción, pero, dirigido por Castro, tiene calidad excepcional en la ejecución. El diálogo, a menudo pomposo y declamatorio, contiene algunos conceptos interesantes, pero adquiere por momentos forma reñida con la modalidad cinematográfica y frena la acción” (HdC 1946)


Arrabalera

Dir. Tulio Demicheli, g. Tulio Demicheli y Ulyses Petit de Murat sobre obra teatral Un tal Servando Gómez de Samuel Eichelbaum, elenco Tita Merello, Santiago Gómez Cou, Raúl del Valle, Tito Alonso, Mario Fortuna, Leticia Scury, José Pecci, Julia Giusti

“Ofrece parejos valores de tema, realización e interpretación” (Cri 26.4.50)

“Auténtica muestra de lo que debe ser nuestro cine” (NG 4.50)

“Una expresión más de nuestro cine, de cierta atracción por su argumento, de buena interpretación en líneas generales, con la pareja central destacándose netamente. (…) La dirección de Tulio Demicheli tiene altibajos. Nada añade a su naciente carrera” (Mundo Argentino 10.5.50)

“Conserva los elementos dramáticos de la idea original. Sus personajes, frutos de un medio, encuentran en la adaptación hecha por Demicheli y Petit de Murat, la generosidad de escenarios que puede ofrecerles el cine, mientras el diálogo, sin desnaturalizar los conceptos y la hondura dramática de quienes animan el drama, obtiene en la pantalla la sobriedad apropiada. La dirección, en general muy correcta, sale al encuentro de todo lo que aumente el colorido del ambiente en que viven las criaturas creadas por Eichelbaum” (¡Aquí Está! 8.5.50)

“Tita Merello y Santiago Gómez Cou le dan vibrante fuerza a los personajes centrales” (Rad 6.5.50)

“Auténticamente popular y humana, bien realizada y excelente en cuanto a la interpretación. (…) Hay en el libro bastante del aliento con que Eichelbaum describiera a su Servando Gómez, aunque el personaje pasa a segundo plano por la preponderancia que adquiere el de su compañera. Genuinos exponentes del criollismo constructivo, les rodea un marco de pintoresquismo bien entendido, que no elude la crudeza de algunos cuadros, y en ese sentido está por encima de otros films hechos con asunto semejante. Ha sido muy bien elegido el ambiente que rodea a la acción, entre las calles y las casas pobres que bordean el Riachuelo, en gran parte fotografiados al natural. La realización se mantiene en una sola línea, sin altibajos ni rebuscamientos, y es un gran mérito de Tulio Demicheli el no haberse dejado arrastrar en ningún momento por la pendiente del melodramatismo. (…) Se destaca, en primer lugar, el empuje extraordinario que pone Tita Merello en su creación, sin duda la mejor de su carrera, y la sinceridad que alcanza en las escenas dramáticas de fuerte compromiso. (…) Santiago Gómez Cou también se supera en el personaje de Servando Gómez al que da la humanidad requerida por el tipo” (HdC 1950)

“Tuvo a su favor su autenticidad popular y su serio enfoque humano, su buena realización y las excelentes actuaciones de Tita Merello, Santiago Gómez Cou, Tito Alonso y Mario Fortuna, apoyados en personajes nítidamente descriptos por el libro y en una dirección habilidosa. En Demicheli se advirtieron patentes influencias de Soffici, tanto en la destreza y el modo de manejar actores como en el lenguaje fílmico severo y fluido, todo lo cual dio un resultado de naturalismo dramático con el que sólo interfirieron las invasiones verbales” (Di Núbila)

lunes, 20 de febrero de 2017

TEATRO

Cinco textos de Jorge Nielsen tomados de ESPECTACULARES SUCESOS ARGENTINOS 2. 1941/1950 del capítulo titulado El teatro por debajo de sus potencialidades

JORGE NIELSEN DIXIT 1

Comparando con décadas anteriores impresionaba la exigua cantidad de salas teatrales en la poblada, culta y muy teatral Capital Federal. En el centro se ubicaban los teatros Argentino, Liceo, Politeama, Astral, De la Comedia, Smart, Ateneo, Avenida y De Mayo (ambos especializados en repertorio español), Metropolitan, Apolo, París, San Martín, el distinguido Odeón. Todas salas de propiedad privada.
Más cuatro especializadas en el género revisteril: Maipo, National, Casino y Florida. Dependiendo del gobierno nacional el Teatro Nacional de Comedia.

JORGE NIELSEN DIXIT 2

En abril de 1942 se incorporó una sala importante, el Teatro Presidente Alvear.
Creado por el empresario Pascual Carcavallo, el viejo director-empresario del teatro Nacional, la catedral del género chico, sito en Corrientes 1659, con el nombre del recientemente fallecido presidente radical, su gran amigo, y gran amante de las artes y del espectáculo.
No fue un emprendimiento estatal. En diciembre de 1950 el gobierno peronista, unilateralmente, lo incorporó al ámbito público. Pasó a manos de la poderosa Subsecretaría de Informaciones, ando funciones para la Fundación Eva Perón.

JORGE NIELSEN DIXIT 3

Muchas de las grandes figuras que hicieron grande al teatro argentino durante las primeras décadas del siglo murieron en los años treinta. El cine y la radio pagaban mejores salarios que el teatro. Y encima la creatividad no fue lo más destacable durante la década.
Dos cifras, comparadas, son significativas. En 1941 concurrieron a teatros porteños poco más de 2.600.000 espectadores. Al año siguiente apenas 2.011.422.
En 1948, Buenos Aires contaba con 23 salas por una población de cinco millones de habitantes, incluyendo el conurbano bonaerense; con casi la misma cantidad de habitantes, contando únicamente su radio céntrico, París tenía 73 salas. Madrid tenía 22 salas, pero con apenas un millón doscientos mil habitantes.

JORGE NIELSEN DIXIT 4

En 1945 en Antena se criticaba a los autores: "Escribir "a medida" y "por encargo" es una manera de postergar el alto sentido estético y el contenido espiritual de la labor autoral". Arturo Romay desde las páginas de Mundo Argentino dio dura batalla teórica, algunos directivos de Argentores como Alejandro Berruti también dejaron su queja impresa, en la revista El Hogar se realizó una encuesta teatral de fines de la década y y también hubo coincidencia sobre el rol subordinado del poco renovado plantel autoral.

JORGE NIELSEN DIXIT 5

Efectivamente, existió una "política teatral" durante el gobierno peronista.
Como prácticamente en todos los aspectos de la vida, el peronismo tuvo su política. Heterodoxa, cuestionable para muchos, pero política al fin. El tema, en materia teatral, es que su política iba a contramano de las tendencias imperantes en el mundo. Su objetivo fundamental era extender el placer del hecho teatral a los sectores más humildes, en detrimento de desarrollar estéticas de vanguardia. Y recurrieron seguido al sainete y a las piezas "nativistas".
Esa política se expresó en el teatro oficial, rebautizado en 1947 como Teatro Nacional Cervantes. Desde la asunción de Perón hasta fines de 1950 prácticamente todo el repertorio fue de autores nacionales.
Se puede hablar de un teatro "nacional y popular" o mejor dicho "popular y tradicional".
Para disgusto de cierta clase media "ilustrada" y antiperonista. Los antagonismos, políticos y estéticos, se expresarán en la próxima década, agudizados por los aires "libertadores" de la dictadura iniciaba en setiembre de 1955.




lunes, 13 de febrero de 2017

1995. CONSOLIDACION DE "LA TELEVISIÓN ACTUAL"

Culmina el segundo curso de este blog.
Varios momentos de quiebre de la tele argentina entiendo que fueron una buena y didáctica excusa para comprender las grandes líneas de su funcionamiento.

Tres fenómenos confluyen para considerar a 1995 como la consolidación de la televisión "actual".
Marcelo Tinelli se instala de lunes a viernes a la noche con El show de VideoMatch.
Mario Pergolini se instala con Caiga quien caiga.
Adrián Suar produce su primera ficción, Poliladron (una historia de amor). 
Comienza el proceso pero inexorable de tercerización de la producción, las productoras independientes como Pol-ka pasan a cubrir cada vez mayor cantidad de horas en pantalla.
Se consolidan las señales de cable nacionales: Crónica TV, Todo Noticias, Cable Visión Noticias, TyC Sports, Volver, Space.
Se va segmentando las programación, con géneros que van perdiendo peso en la televisión abierta: deportivos, periodísticos, infantiles, series, películas.

1995
El show de VideoMatch
Poliladron
Caiga quien caiga 
Sheik 
Perla negra
Chiquititas
Por siempre mujercitas
Nico

1996
Sorpresa y media
Día D
Verdad/consecuencia
Mi familia es un dibujo

1997
Naranja y media
Ricos y famosos
El garante
El signo
Alejandro Romay vende Canal 9 a un grupo australiano, que no hace pie en la televisión argentina y pronto vende sus acciones

1998
Transmisión del Mundial de Fútbol de Francia
Gasoleros
Verano del 98
El CEI-Citicorp compra Canal 11 y Canal 9

1999
Vulnerables
Campeones
Por el nombre de Dios
El hombre 
Sábado bus
Televisión registrada
Todo x 2 $
Telefónica Media compra Canal 11 y Canal 9

2000
Expedición Robinson
Okupas 
Buenos vecinos

A partir de 2001 vendrá Gran Hermano y el auge de los reality shows y de muchos programas de chimentos
Solamente algunos ciclos de ficción pasarán a la historia grande de la televisión por aire argentina
En términos generales, la televisión por aire sufre una crisis creativa, año tras año acentuada, y lenta pero inexorablemente va quedando relegada respecto de la televisión paga
Con la llegada de Internet y sus múltiples expresiones, la televisión (argentina y mundial) ya no será lo que fue

FIN DE CURSO




domingo, 12 de febrero de 2017

1990. LA TELEVISIÓN "ACTUAL"

Empieza a configurarse la televisión "actual", con la toma de posesión de las concesiones por parte del grupo Clarín en Canal 13 y de un conglomerado encabezado por Editorial Atlántida en Canal 11, rebautizado Telefe.
Alejandro Romay debe competir contra dos poderosos multimedios y comienza su inevitable decadencia.
A fin de 1990 Eduardo Eurnekian desembarca en Canal 2, transformándolo en una emisora de noticias.

El año del Mundial de Fútbol en Italia, con increíbles niveles de audiencia.

1990
Amigos son los amigos
Atreverse
VideoMatch 
Indiscreciones
Peor es nada
Caloi en su tinta

1991
Grande pá!
Jugàte conmigo!
La familia Benvenuto
El show de Xuxa
Ritmo de la noche
Fax
La banda del Golden Rocket
Siglo XX Cambalache
La TV ataca
Controvertida gestión de Gerardo Sofovich al frente de ATC

1992
La batalla en dos horarios entre Marcelo Tinelli y Mario Pergolini, con triunfo por demolición por parte del primero.
Zona de riesgo
Son de 10
El precio del poder
Brigada Cola
De la cabeza
Antonella
Vuelve Alta comedia

1993
Mi cuñado
El otro lado
Muchas miniseries
Comienzan sus emisiones CableVisión Noticias y Todo Noticias

1994
Más allá del horizonte
Nano
Perla negra
Los machos
Sin condena
Perdona nuestros pecados
Memoria
Los ciclos de Mauro Viale
Se transmite el Mundial de Fútbol desde Estados Unidos y comienzan sus transmisiones TyC Sports y Crónica TV

Con una lustro en pantalla con las nuevas reglas de juego y la incorporación de las principales señales de cable, en particular periodísticas, en 1995 se puede hablar de una consolidación de "la televisión actual".
Tema del próximo curso.


sábado, 11 de febrero de 2017

LA VUELTA DE ROMAY 

En 1984 se produce el regreso, triunfal sin lugar a dudas, de Alejandro Romay a la televisión argentina.
A "su canal", el 9.
Las emisoras porteñas quedaron en poder de funcionarios del gobierno de Alfonsín a partir de diciembre de 1983.
Y canal 9, con la adjudicación de la licitación de Canal 9 en poder de Alejandro Romay quedó bajo el comando artístico de Alfredo Garrido, quien instaló, en los pocos meses en que estuvo al frente de la emisora, al 9 como la emisora líder de los nuevos tiempos democráticos.
No sólo volvió Romay, compitiendo ahora contra "la televisión alfonsinista", sino que volvió en a la emisora líder, con varios programas creados por Garrido.
Los que tenían buena audiencia y eran del agrado de Romay, continuaron.
Los que no, no.

Desde mediados de 1984 el reinstalado Romay supera, en materia de audiencia y facturación, a todos los restantes canales juntos.
Habrá que esperar el regreso de Héctor Ricardo García a la televisión para que vuelva a tener un fuerte competidor.
Y a que se privaticen, en su debido momento, los canales 13 y 11.

1984
Historias de la Argentina secreta
Las mil y una de Sapag
Los grandes
Buscavidas
Badía y compañía
Hiperhumor
Monumental Moria
A solas
Amo y señor
Nuevediario

1985
La viuda blanca
El infiel
María... de nadie
El pulpo negro
Fútbol de primera
Utilísima
Finalísima

1986
El año del Mundial de México, con la Argentina campeona y Maradona en su mejor momento, hay un auge del género humorístico
Yo fui testigo
Seis para triunfar
La noticia rebelde

1987
Hola... Susana
Super Mingo
Las gatitas y ratones de Porcel
Hombre de ley
La noche del domingo 
Los argentinos

1988
Héctor Ricardo García queda durante algunos meses del frente de Canal 2, compitiendo cabeza a cabeza contra el 9 de Romay
La bonita página
Las vendedoras de Lafayette
Sin marido
El mundo de Antonio Gasalla
Noti dormi
La década del 60

1989
La extraña dama
Los otros y nosotros
Historias con aplausos
Hora clave
Se producen las concesiones a los canales 11 y 13, que tomarán posesión en enero de 1990




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